El Confidencial
radiolider Buscador de noticias buscar en google
Piñeiro Docampo
Conchi Basilio
Territorio Comanche

Los chicos de la prensa

18-07-2015

El espacio de esta crónica resulta insuficiente para hablar de las numerosas películas que han abordado el mundo del periodismo -ese oficio que se parece al judo porque también en él hay que aprender a caer- pero sí podemos al menos referirnos a un puñado de títulos imprescindibles que, por merecimientos propios, han dejado una huella indeleble en la memoria de los espectadores.         

“Thefront page”, la pieza teatral de Ben Hecht, dio lugar a cuatro adaptaciones cinematográficas, algunas de ellas magistrales: “Un gran reportaje” (1931), de Lewis Milestone; “Luna nueva” (1940), de Howard Hawks; “Primera plana” (1974), de Billy Wilder y, probablemente, la más discreta de todas, “Interferencias” (1988), de Ted Kotcheff.         

Tampoco podemos olvidarnos, por supuesto, de “Ciudadano Kane”  (1941), de OrsonWelles, una de las mejores películas de la historia del cine, que aborda la vida de William RandolphHearst, uno de los editores de periódicos más poderosos de aquella época. Muchos años después Martin Scorsese dirigió una película sobre él –“El aviador”- cuyo principal protagonista fue Leonardo di Caprio.         

“La barrera invisible” (1947), de Elia Kazan, es otra película de obligada referencia cuando se trata de hablar de periodismo. En ella, el redactor que interpreta Gregory Peck recibe la orden de su director de escribir una serie de reportajes sobre el antisemitismo en Norteamérica.         “Chantaje en Broadway”  (1957), de Alexander Mackendrick, con un Burt Lancaster en estado de gracia encarnando a un despiadado columnista; y “El gran carnaval” (1951), de Billy Wilder, con Kirk Douglas como epítome de los peores vicios del periodismo sensacionalista, son dos películas redondas, sencillamente grandiosas.         

“Todos los hombres del presidente” (1976), de Alan Pakula, recrea con precisión milimétrica la investigación periodística de Woodward y Bernstein – el Watergate- que provocó la caída del presidente Nixon. Y de ese mismo año es también “Network”, de SidneyLumet, una película muy notable sobre los excesos de la televisión que ya advertía sobre el riesgo que supone vender el alma al diablo por un pico de audiencia.         

Otros títulos igualmente relevantes son: “El año que vivimos milagrosamente” (1981), de Peter Weir; y “Bajo el fuego”, de Roger Spottiswoode. En la primera Mel Gibson encarna a un enviado especial en la Indonesia de Sukarno y en la segunda Nick Nolte da vida a un intrépido reportero en la Nicaragua de Anastasio Somoza.

Ángel Varela


Ver otros artículos de este colaborador




www.liderdiario.com no se hará responsable de los comentarios de los lectores. Nuestro editor los revisará para evitar insultos u opiniones ofensivas. Gracias




ENCUESTA
  • ¿Crees que el Gobierno debería poner en marcha nuevamente el artículo 155?
  • NO
  • NS | NC
Videoteca