Hoy es uno de esos días en los que la actualidad te sobrepasa. Hay tantas cosas sobre las que opinar que resulta difícil decantarse por una u otra. Tenemos la encuesta del CIS, más cocinada que las pizzas de Cambalache; el informe del Consejo de Estado sobre la fusión de las cajas gallegas, como es lógico, condimentado al gusto del cliente; a Zapatero en Washington diciendo que lo más importante es crear empleo -sospecho que los LM que se fuma están adulterados- y a Manuel Chaves vacilándonos con las transferencias. Capítulo aparte merecerían el “pensionazo interruptus”, la deuda pública, el derrumbe de la Bolsa y el desempleo que no cesa. Menudo panorama, por menos Séneca se cortó las venas. No quiero ser alarmista pero estoy alarmado. Nos vamos a la mierda, utilizo esta palabra porque es la que mejor define nuestro futuro. Algunos pensarán que me dejo influir por los informes del FMI, Banco Mundial, Reserva Federal, BCE, OCDE, FT, WSJ…pues no. Simplemente contemplo la realidad y escucho a los que están a mí alrededor. De todos los empresarios que conozco, con los que me reúno con frecuencia para compartir confidencias, ni uno solo me ha hablado de ampliar plantilla, todo lo contrario, están pensando en recortar empleo.
Los bancos y cajas, esas por las que Feijóo y Zapatero andan a la greña, no sueltan un euro, entre otras cosas porque no lo tienen, les llega con pagar sus pufos multimillonarios. Por la mala cabeza y la extrema ambición de unos pocos, banqueros y especuladores inmobiliarios a la cabeza, nos vemos todos con el agua al cuello. El Gobierno no está ni se le espera, ganó las elecciones negando la crisis y las perderá esperando que los brotes verdes lleguen con la primavera, no se sabe de qué año. Como dijo Cebrián, en castellano, un brote verde es un capullo y a buen entendedor…
La sociedad española es hoy un toro con una estocada hasta la bola que sigue persiguiendo señuelos, inconsciente de su gravedad. La puntilla nos la puede dar cualquier día el Banco Central Europeo si decide subir el precio del dinero para defender los intereses franco-alemanes que, por cierto, ya no coinciden con los nuestros.
Manuel Casal
¿Quién es "El Freddy"? De momento sólo se sabe que es el protagonista de una enigmática campaña publicitaria presentada en A Coruña. El individuo, que habla "koruño", se reivindica en la web, en autobuses y en vallas como el verdadero "dueño" de la ciudad. Para demostrarlo muestra hasta documentos "oficiales". En los próximos días sabremos quién está detras.