EFE | El
cambio de hora estacional, por el cual esta madrugada los relojes se
adelantarán una hora, no supone necesariamente un ahorro energético o,
al menos, "no existen datos actualizados para demostrar un ahorro",
afirma el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía
(IDAE).
En España, más allá de las estimaciones de un ahorro en iluminación de
300 millones de euros realizadas por el IDAE en 2015, no existen
informes recientes, ya que las nuevas exigencias de eficiencia
energética en el alumbrado, en los sistemas de climatización y en los
propios edificios han alterado significativamente los análisis que antes
se utilizaban para calcular estos ahorros.
En todo caso, desde el IDAE advierten de que el
porcentaje de ahorro puede ser "poco significativo" y depende de
factores como la climatología o el lugar geográfico, pudiendo hacer que
se ahorre energía con el cambio horario en unas regiones determinadas y
se consuma más en otras, y además esto varíe de un año a otro si la
climatología ha cambiado.
Sin embargo, por el momento
y al menos hasta 2021, los ciudadanos europeos están obligados, tal y
como dice una directiva de la UE que sigue afectando, sin excepción, a
todos los estados miembros, a efectuar los cambios estacionales dos
veces al año, habitualmente el último domingo de marzo y el último de
octubre.
En septiembre del año pasado la Comisión
Europea propuso acabar con el cambio de hora este mismo 2019, tras la
encuesta pública que recabó un número récord de respuestas (4,6
millones) y que reveló que un 84 % de los ciudadanos europeos quería
terminar con esa práctica, siendo un porcentaje mayor (90 %) en el caso
de España.
Consecuentemente, el pasado martes el
Parlamento Europeo pidió poner fin al cambio de hora a partir de 2021 y
permitir a cada país elegir si quiere mantener el horario de verano o el
de invierno, quedando la directiva eliminada.
"España no está obligada a dejar de hacer el cambio horario, sino que
deja de estar obligada a tener que hacerlo obligatoriamente", ha
afirmado en una entrevista con Efe José Canseco, miembro de la Comisión
Nacional para la Racionalización de los Horarios. En su opinión, lo ideal para España es quedarse en el "mal llamado horario de invierno".
La comisión de expertos propuesta por el Gobierno de España llegó
prácticamente por unanimidad a la decisión de que los dos cambios de
hora al año "no tenían sentido" e implicaban desventajas en la sociedad y
un desajuste de hábitos, mientras que por otro lado no ofrecía ventajas
desde un punto de vista social, económico o de ahorro.
El experto asegura que Europa tiene potestad para derogar la directiva,
pero no de elegir cuál es el huso horario en el que va a estar cada
país, cuya potestad pertenece al Gobierno, por lo que la decisión de
mantener a España (excepto en Canarias) en GMT+1 (horario de invierno) o
pasar al de verano (GMT+2) no lo decidirá la Comisión Europea.
"Quiero pensar que va a haber una coordinación en la decisión de en qué
huso horario debe estar cada país para que no nos perjudique en un
futuro y no afecte al comercio", ha asegurado Canseco, que a pesar de lo
que dicen las encuestas del CIS, que revelan que un 64 % de los
españoles prefiere el horario de verano, cree que lo más lógico es
quedarse con el huso acorde con la situación geográfica y las horas de
sol.
De hecho, Canseco es partidario de que España en
su conjunto cambie de huso al GMT, el que tiene actualmente el
archipiélago canario, acorde con el de Portugal o Reino Unido, lo que
beneficiaría a la comunidad de Galicia, ya que, según el experto, con el
"desfase" de dos horas "no amanecería en los meses de verano hasta casi
las 10 de la mañana".
"La decisión que se pueda
tomar desde un punto de vista de lo que nos conviene como país no tiene
que ser la misma frente a lo que a la gente le apetece", ha afirmado
Canseco, que considera que el turismo influye en esta decisión, ya que
las zonas situadas al este de la península prefieren tener más horas de
luz por la tarde, para favorecer el sector.