El precio de la vivienda libre bajó el 5,5 por ciento en febrero con respecto al
mismo mes del año anterior y acumula un descenso del 15,7 por ciento desde
diciembre del 2007, momento en que alcanzó su máximo valor, según los datos
ofrecidos por la sociedad de tasación Tinsa.
La caída registrada en
febrero, la misma que la alcanzada en enero, supone "un cierto grado de
estabilización del descenso interanual", tal y como expone Tinsa en su Índice de
Mercados Inmobiliarios Españoles (IMIE).
El recorte de precios fue más
acusado en las islas Baleares y Canarias, con una bajada del 8,9 por ciento, y
en la costa mediterránea, con un ajuste del 8,2 por ciento, zonas influidas por
el mal comportamiento de la segunda residencia, debido a la atonía de la demanda
de países centroeuropeos y a la debilidad interna por una salida de la crisis
menos optimista de lo previsto. También con un descenso por encima de la
media general, el precio de la vivienda en las capitales y grandes ciudades
alcanzó un retroceso del 5,9 por ciento.
Ya por debajo de la media, en el mes
de febrero las áreas metropolitanas contabilizaron una caída en su precio del 4
por ciento, mientras que el resto de municipios registró una bajada del 3,8 por
ciento.
Respecto a los descensos acumulados desde diciembre del 2007, destacó
el valor de las viviendas en la costa mediterránea, que ha acelerado su caída
hasta el 22 por ciento, seguida de la registrada en Baleares y Canarias, del
16,8 por ciento.
Le siguieron las capitales y grandes ciudades y las áreas
metropolitanas, con bajadas del 16,3 y 16,2 por ciento, respectivamente,
mientras que en último lugar se situó la caída del precio en el resto de
municipios no incluidos en las divisiones anteriores, del 13,2 por ciento.