Unos 66.000 abonados, la mayoría en Girona, siguen sin suministro
eléctrico como consecuencia de la intensa nevada caída el pasado lunes
en Cataluña y que dejó sin luz a unos 220.000 abonados, según han
confirmado a Efe fuentes de Fecsa-Endesa.
Un portavoz de la compañía
eléctrica ha remarcado que se está recuperando el servicio de forma
gradual y que se trabaja para que a lo largo del día de hoy los
afectados que siguen sin luz por el apagón puedan recuperarla antes de
que se haga de noche.
Fecsa-Endesa ha señalado que aunque está
solucionada la avería de Red Eléctrica de España (REE) que fue el origen
del apagón "no se pueden conectar todas las redes y hay que hacerlo de
forma progresiva para que no salte la instalación".
Desde la nevada
del lunes, y transcurrido día y medio desde el corte de suministro,
siguen sin luz las poblaciones gerundenses de Lloret de Mar, Sant Feliu
de Guíxols, Bellcaire de l'Empordà, Sant Climent Sessebes, Sarrià de
Ter, L'Escala, Torroella de Montgrí, Portbou, Sant Gregori y otras
localidades de la Costa Brava, según fuentes de la Delegación del
Gobierno en Girona.
En Girona capital también la mitad de los
clientes de Fecsa-Endesa continúan sin suministro, una avería que
también repercute el las redes telefónicas. Además en algunos
municipios del Vallés Oriental, en alguna zona de Lleida y en varias
localidades de la comarca barcelonesa del Bages, sigue también habiendo
problemas de suministro.
El portavoz de Fecsa-Endesa ha recordado que
la zona más afectada por el corte del suministro se encuentra en el
triángulo comprendido entre Bellcaire d'Empordà (Girona), Tordera
(Barcelona) y el interior de Girona, aunque en esta zona ya hay
poblaciones como Blanes que tienen luz.
El temporal de nieve derribó
33 torres eléctricas de Fecsa-Endesa y dejó fuera de servicio catorce
líneas y más de media docena de subestaciones.
Fuentes de REE han
destacado que a las 18.22 horas de ayer se restableció la línea de 220
KV que discurre entre Vic (Barcelona) y Juià (Girona), que sufrió una
desconexión por el temporal de viento y nieve, y que fue el origen del
apagón al afectar además a otras redes de suministro de Fecsa-Endesa.
También
han añadido que "la precariedad del sistema eléctrico de Girona, que no
dispone de red mallada hasta que no se finalice la red de transporte
que está en construcción, hace que ante situaciones extremas no sea
posible dar respuesta a sus necesidades eléctricas".