Al presidente del PP de A Coruña no le queda otra que jubilar a la vieja guardia. Torres Colomer, Martino, Tomé y compañía se tienen que ir. La Diputación está en juego y los personalismos no se pueden eternizar. Algunos llevan décadas condicionando el futuro del PP coruñés como si tuvieran derecho de pernada, políticamente hablando, claro.