EFE | España
destaca por su amplio despliegue de banda ancha ultrarrápida, los
servicios públicos disponibles online y su grado de preparación para el
5G, que duplica a la media europea, pero al medirse en desarrollo
digital con sus vecinos flaquea en formación ciudadana y en precios de
banda ancha.
Así se desprende del Índice de la Economía y la
Sociedad Digital (DESI) de 2019 presentado este martes en Bruselas por
la Comisión Europea, en el que España se mantiene en el puesto 11 de 28,
aunque es el quinto país con mayor crecimiento en cinco años. En su quinta edición, es la primera vez que se evalúa el
despliegue de la quinta generación de comunicaciones móviles en cada
Estado, un baremo en el que España comparte octavo lugar con Irlanda y
Suecia, por detrás de Finlandia, Italia, Alemania, Francia, Austria,
Letonia y Dinamarca.
Su grado de preparación ronda el
30 %, frente al 14 % de media europea, debido a que ya ha subastado una
de las tres principales bandas de espectro en las que se va a basar la
tecnología 5G. En España ya se ha subastado la de
3,4-3,8 gigahercios a precios "razonables" (faltan la de 26 gigahercios y
la de 700 megahercios, la más interesante), al tiempo que se han
realizado múltiples pruebas piloto.
La valoración de
la Comisión no tiene en cuenta el desarrollo puramente empresarial, pese
a que España empezará a explotar comercialmente la tecnología 5G este
sábado, de la mano de Vodafone. Otro de los puntos
fuertes de España en economía y sociedad digitales es la amplia
cobertura de su red de banda ancha ultrarrápida, que alcanza el 87 % del
territorio, frente al 60% europeo.
Así, España se
sitúa en el séptimo puesto del ránking de despliegue de fibra pese a su
gran tamaño y complicada orografía, aunque mantiene aún notables
diferencias entre la cobertura urbana y rural. Además,
en precios el acceso a las comunicaciones fijas de banda ancha en
España aún es el séptimo más caro de los 28 estados miembros, en parte
debido a que predominan los paquetes convergentes (que incluyen móviles o
televisión de pago) con buenas velocidades.
Por
contra, los precios de banda ancha en móviles sí son más bajos que la
media europea (20 frente a 22,3 euros), según la Comisión Europea, que
identifica el acceso digital a los servicios públicos como otra de las
fortalezas de España, con un cuarto puesto en el ránking de esa variable
y un segundo lugar en el de países con más datos abiertos. "Casi
todos los servicios están ya disponibles para que los ciudadanos
utilicen un entorno de Administración pública plenamente digitalizado",
apunta el informe, que destaca que el 76 % de los internautas españoles
accede a la Administración electrónica (frente a la media europea del 64
%) y que en materia de Sanidad online España ocupa el quinto puesto.
Esta
buena posición es resultado, según la Comisión, de fuertes inversiones y
políticas públicas robustas y coordinadas, que han permitido impulsar
una Administración pública digital muy desarrollada en relativamente
poco tiempo.Por contra, destaca el retraso de España
en materia de capital humano, ya que sólo el 55% de la población tiene
competencias digitales básicas y el 58% conocimientos esenciales de
software, cuando las medias europeas son 57 y 60%, respectivamente.
Igualmente,
el 13 % de la población de entre 16 y 72 años nunca se ha conectado a
internet, frente al 11 % europeo, y sólo el 38 % hace vídeollamadas,
mientras que de media en Europa la mitad de la población habla por ese
sistema.España también está por debajo de la media
europea en acceso a la banca electrónica (57 frente a 64 %), las compras
online (62-69 %) y las ventas (13-23 %), aunque se sitúa por encima en
acceso a la red para consultar noticias, escuchar música, jugar y, sobre
todo, ver vídeos a la carta y formarse.
Igualmente,
sólo el 2,9 % de la población activa española trabaja como especialista
en tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), un
porcentaje que cae hasta el 1 % en el caso de las mujeres, lo que sitúa
al país en el puesto 18 en ambos casos. Sorprende,
sin embargo, que el porcentaje de titulados en TIC España está por
encima de la media, lo que pone de manifiesto un problema de
empleabilidad respecto de la formación impartida.