REDACCIÓN | El Gobierno ha dado luz verde hoy a los anteproyectos de ley de asilo y de reforma de la ley de extranjería con un «enfoque garantista» de respeto a los derechos humanos de las personas migrantes y con el objetivo de responder «mejor» a la realidad del «fenómeno migratorio».
El Consejo de Ministros ha aprobado en primera vuelta ambos anteproyectos para adecuar la legislación española al Pacto Europeo de Migración y Asilo que se aprobó en 2024, según ha informado este martes el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Las iniciativas, aprobadas tras la crisis migratoria ocurrida en Ceuta con la entrada masiva de miles de personas el 30 y 31 de julio, buscan contar «con un sistema de protección mas ágil, eficaz, ordenado y garantista que responda mejor a la realidad del fenómeno migratorio sin reducir las garantías de personas solicitantes y beneficiarias».
Marlaska ha avanzado que, entre los cambios de esta nueva ley de asilo, se «actualiza» y «precisa» las definiciones de protección internacional, estatuto del refugiado y protección subsidiaria, y se incorporan de forma expresa realidades como la persecución relacionada con el género, la identidad o expresión de género y la discapacidad.
Respecto a la tramitación de los expedientes de solicitud de protección internacional, el titular de Interior ha detallado que la futura ley distingue entre el procedimiento ordinario de examen y un procedimiento de examen acelerado, que ha de estar resuelto en tres meses.
Además, se fija un nuevo procedimiento de frontera, previsto en el reglamento de la UE y de aplicación obligatoria en determinados supuestos, con un plazo máximo de resolución de 12 semanas, durante los cuales el solicitante de protección internacional deberá permanecer a disposición de las autoridades españolas.
Esta medida, ha añadido, es una cautela que se aplica antes de que se autorice la entrada formal en el país y facilita su retorno en caso de denegación de la petición de protección internacional. Leer más