REDACCIÓN | El índice de precios de consumo (IPC) se disparó siete décimas en agosto, hasta el 4,3 % interanual, por la subida de los carburantes y combustibles, que se encarecieron un 21,3 %, en un contexto de shock energético derivado de la guerra en Irán y de reducción temporal de las ayudas aprobadas por el Gobierno.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado hoy los datos adelantados hace dos semanas, con la inflación subyacente (sin contabilizar la evolución de los precios de la energía y de los alimentos frescos) en el 2,9 %, una décima menos que en el mes anterior. Leer más