El consejo de administración de Iberia ha acordado en su reunión de poner en
marcha un plan de contingencia que permita minimizar el impacto de la actual
crisis económica y ha anunciado que considera muy "improbable" que obtenga
beneficios en el ejercicio 2009.
En un comunicado remitido a la Comisión
Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía aérea también indica que el
consejo de administración ha decidido proponer a la junta general de accionistas
que no se reparte ningún dividendo con cargo a los resultados de 2008.
Las
previsiones para este año no están claras, según la dirección de Iberia, que
dependen, en gran parte, de la futura evolución del entorno macroeconómico, así
como de variables fundamentales como el precio del combustible y el tipo de
cambio del dólar.
En la reunión, en la que no se ha abordado el asunto de la
posible fusión con British Airways (BA), Iberia ha anunciado que preparan un
plan de contingencia que deberá diseñar una serie de líneas maestras que se van
a materializar en medidas concretas en las próximas semanas.
La nota de la
aerolínea apunta como causas de esta decisión adoptada hoy a la debilidad del
mercado con origen en España, así como de la mayoría de los mercados
internacionales, a la caída del tráfico de negocios y a las presiones sobre los
precios, que han contribuido a una importante disminución de los
ingresos.
Una de las medidas que ya se anunció a los sindicatos unos días
antes de Semana Santa es la de paralizar el plan de jubilaciones voluntarias y
bajas incentivadas, que se encontraban incluidas en el Expediente de Regulación
de Empleo (ERE) firmado en 2001 y al que se han acogido ya más de 2.500
personas.
El secretario federal del sector aéreo de UGT, Francisco Rodríguez,
indicó a EFE que antes de Semana Santa la dirección de Iberia se reunió con
representantes del comité Intercentros y de los sindicatos para informar de que
"por la situación de crisis tenía que paralizar el plan de
jubilación".
También comunicó a los sindicatos que había que llevar a cabo un
plan de contingencia para mantener los objetivos del Plan Director 2009-2011 de
la compañía (que contempla actuaciones que permitan optimizar la estructura de
la red en función de la demanda, mejorar la calidad, aumentar la productividad y
contener gastos), y que se trataba de adoptar "medidas coyunturales".
No
obstante, señaló el representante de UGT, "aún no hemos sido convocados para ver
si a esta paralización se puede añadir una nueva negociación del ERE o no",
aunque lo que tienen claro los trabajadores de Iberia es que "estamos dispuestos
a aceptar medidas temporales por la coyuntura, pero nunca medidas permanentes
que pongan en peligro los puestos de trabajo".
Iberia también ha anunciado
que los 140 directivos que tiene la compañía se han congelado su salario como
una de las medidas de ajuste necesarias por la situación que en los primeros
tres meses del año se está dando en la empresa, en particular, y en el sector
aéreo en general.
El índice de ocupación de Iberia ha descendido un 2,9 por
ciento en el primer trimestre del año, al pasar del 79,4 por ciento entre enero
y marzo de 2008 al 76,4 por ciento en 2009, con una mayor caída en el principal
negocio de la compañía, los vuelos de largo radio que bajaron 4,3
puntos.
Esta caída ha obligado a Iberia a replantearse este año disminuir su
oferta, que estaba prevista en un 1,7 por ciento menos, y que en la actualidad,
tal y como anunció su presidente, Fernando Conte, en la rueda de prensa de
presentación de resultados anuales del pasado 27 de febrero, se ha ampliado
hasta un 4 por ciento.