El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha garantizado que trabajará por un modelo económico alejado del ladrillo y la especulación, y ha advertido de que su Ejecutivo no aplicará nunca como recetas ante la crisis ni despidos baratos ni recortes de protección social.
Durante la clausura del Congreso Extraordinario del PSdeG, al que han asistido, entre otros, los ministros de Fomento, José Blanco; Justicia, Francisco Caamaño; y Agricultura, Elena Espinosa, junto a la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, Zapatero ha reiterado que España ganará el combate contra la crisis, pero manteniendo los derechos laborales y la cohesión social.
En los próximos meses, ha dicho, "se multiplicarán las voces de aquellos que quieren contratos con menos derechos, facilitar el despido y de quienes desean recortes del gasto social", pero serán, ha agregado, las voces de quienes no precisan recibir ayudas, aunque "cuando lo necesitan sí que lo piden, da igual que sean empresas u otras entidades".
Por el contrario, el Gobierno se va a volcar en la inversión pública y en preparar los cimientos para un nuevo modelo de crecimiento, para que la recuperación económica no se base en el ladrillo.
Tampoco aceptará que "cualquier interés táctico, partidista o coyuntural" marque su agenda, y ha arremetido contra el líder del PP, Mariano Rajoy, por criticar la decisión de que el debate sobre el estado de la Nación se haya adelantado a mayo y no se celebre tras las elecciones europeas del 7 de junio.
"¿Acaso la situación económica y del empleo que vive el país no aconseja hacer cuanto antes el debate, y no cuando uno tenga el cálcul