La mayoría absoluta del grupo popular rechazó las enmiendas a la totalidad formuladas por socialistas y nacionalistas, para intentar dar marcha atrás a la supresión del Servizo Galego de Igualdade (SGI). El pleno extraordinario del Parlamento gallego debatió estas enmiendas. Gobierno y oposición, siguen manteniendo posturas contrarias.
El conselleiro, Alfonso Rueda, defendió la supresión como una estrategia para buscar "eficiencia, operatividade, seguridade xurídica, planificación e axilidade". Asimismo, defendió que la propuesta del Ejecutivo permite "clarificar e ordenar o mapa competencial neste ámbito", pues las políticas de conciliación "volven ao lugar onde sempre deberan estar". Según Rueda, las asumirá también la Secretaría Xeral de Igualdade, y no quedan "limitadas ás políticas de traballo".
"É posible unha administración ben dimensionada que traballe mellor" aseveró Rueda, quien demandó "coherencia" a la oposición y apoyo a la supresión de este servicio, alegando que socialistas y nacionalistas reclaman que se reduzca la administración paralela.
Esta llamada al apoyo tuvo escaso éxito entre socialistas y nacionalistas. Ambos grupos políticos defendieron su enmienda a la totalidad del proyecto de ley, que interpretan como un paso más en la destrucción de las políticas de igualdad. Ana Pontón (BNG) aseguró que los populares consideran que las políticas de igualdad "non sirven para nada", pues optan por el SGI como destrucción de los entes "superfluos". La diputada nacionalista advirtió además de que tras la supresión de este servicio, cualquier cambio de la estructura de la Xunta puede "eliminar a garantía" que existía antes, al haber un instrumento para aplicar las políticas de igualdad.
"É un paso máis no desmantelamento das políticas de igualdade", aseveró Pontón, quien señaló que la preocupación del PP por las mujeres es "limitada", pues lo único que se ha hecho en materia de igualdad es "destruir, desfacer, eliminar axudas e reducir servizos para a muller". Así, consideró que a los populares "lles parece ben o rol tradicional das mulleres". También reprochó que compareciese Rueda para este asunto de igualdad, pues interpreta que demuestra que esta área "non depende de Núñez Feijóo".
En términos similares se expresó la diputada socialista Silvia Fraga, quien aseguró que sobre Galicia se ha instalado el "furacán Feijóo", cuyo objetivo es "levar por diante" las medidas puestas en marcha por el bipartito. "Esperemos que tras catro anos de Goberno quede algo en pé", argumentó, no sin antes manifestar su rechazo a la supresión del SGI, que "garante a existencia e permanencia de políticas de igualdade independientemente do Goberno e da estrutura da Xunta".
Reprochó que en términos de ahorro, la supresión sólo evitará el gasto de "un alto cargo". Asimismo, señaló que Rueda intervino en la Cámara para intentar "xustificar o inxustificable" y manifestó que los socialistas estarían a favor de plantear "unha modificación do enfoque e estrutura" del Servizo Galego de Igualdade, porque "existe desigualdade en Galicia". Criticó también al a "dereita rancia", a la que "molesta" que exista un Ministerio de Igualdad, la exigencia de paridad y que las mujeres "poidan decidir sobre o seu corpo".