La reforma laboral del Gobierno del PP
cumplirá mañana su primer año de vigencia entre críticas por los altos
niveles de paro y de destrucción de empleo que registra la economía
española.
El 10 de febrero de 2012 el Ejecutivo aprobaba en Consejo de
Ministros una reforma del mercado laboral, sin acuerdo de los agentes
sociales, cuyo principal objetivo era, según el Gobierno, frenar la
destrucción de empleo ofreciendo a las empresas más instrumentos para
flexibilizar las condiciones laborales y evitar así los despidos.
"Un año después de la reforma se puede ver que no se han cumplido
ninguno de los objetivos que se recogían en su exposición de motivos",
ha denunciado, en declaraciones a Europa Press, el secretario de Acción
Sindical de CC.OO., Ramón Górriz.
Por su parte, el secretario general de UGT, Cándido Méndez,
coincidía esta semana haciendo balance del último año en que la reforma
laboral "ha fracasado", a lo que añadía que "ni funciona ni va a
funcionar", porque lo que realmente genera empleo es el crecimiento
económico.
En términos de paro registrado (antiguo Inem), en el último año el
desempleo se ha incrementado en más de 380.000 personas (+8,3%), hasta
situar el total de parados en 4,98 millones, récord del registro. En
este tiempo, la Seguridad Social ha perdido casi 779.000 afiliados
(-4,6%), lo que ha situado el total de ocupados (16,1 millones) en
niveles de hace una década.
Aunque no coincide exactamente con el periodo de vigencia de la
reforma, que no entró en vigor hasta mediados de febrero, la Encuesta de
Población Activa (EPA), que también sirve para medir el paro y de hecho
es la que vale a efectos de la UE, refleja que España cerró 2012 al
borde de los seis millones de parados, tras sumar casi 700.000
desempleados en el año, con una tasa de desempleo del 26%.
La EPA, de cuya elaboración se encarga el Instituto Nacional de
Estadística (INE), constata además que en 2012 se destruyeron 850.500
empleos, el segundo peor dato anual desde que estalló la crisis. Las
familias con todos sus miembros en paro subieron un 16% en 2012 y la
tasa de paro juvenil escaló hasta el 55%.
EL GOBIERNO DEFIENDE LA REFORMA.
Por otra parte, el número de trabajadores afectados por
expedientes de regulación de empleo (ERE) aumentó un 45,8% en los once
primeros meses de 2012, hasta alcanzar los 406.810 trabajadores. Hasta
noviembre de 2012 --último dato publicado--, los ERE se incrementaron un
66,2% en comparación con el mismo periodo de 2011, hasta sumar 29.958.
La principal novedad introducida en la reforma del mercado de
trabajo en relación con los ERE es la eliminación de la autorización
administrativa anteriormente exigida para proceder a la realización de
despidos colectivos o de medidas de suspensión de contrato o reducción
de jornada por parte del empresario.
A la luz de estos datos, Ramón Górriz, de CC.OO., habla de
"fracaso", pues desde la puesta en marcha de la reforma hay menos empleo
indefinido, más destrucción de empleo y una "devaluación" social y de
las condiciones laborales. "El objetivo de la reforma sólo ha sido el de
incrementar el poder empresarial y devaluar la negociación colectiva",
sostiene.
La visión del Gobierno difiere de la sindical. El Ejecutivo está
convencido de que su reforma ha servido para frenar la destrucción de
empleo y apoya estas afirmaciones en el menor ritmo interanual de
crecimiento del paro (del crecimiento del 13% registrado en mayo se ha
pasado a un 8% en enero) y en el repunte de los ERE de suspensión
temporal de empleo (+59,1% hasta noviembre) y de reducción de jornada
(se han multiplicado por más de dos).
A tenor de las cifras de paro, especialmente entre los jóvenes, el
Gobierno abrió en noviembre negociaciones con los agentes sociales para
pactar lo que ha bautizado como Estrategia de Empleo Joven y
Emprendimiento, un plan que contempla un centenar de medidas y que
incentivará la contratación de jóvenes y el autoempleo. Desde Bruselas y
Berlín han mostrado su preocupación por el alto volumen de desempleo
juvenil en España.
Mientras el Ejecutivo y los agentes sociales dan los últimos
toques a esta Estrategia, la reforma laboral 'sopla las velas' también
entre críticas de la oposición, especialmente de PSOE e IU, que la
consideran un "fracaso" y un "ataque" contra los derechos de los
trabajadores.
EL PACTO DE CONVENIOS, "NINGUNEADO".
En la CEOE la valoración sobre la reforma laboral es más positiva,
aunque en este caso los empresarios piensan que la ley se ha quedado
corta. Así, entienden que se debe seguir avanzando en medidas de
flexibilidad que garanticen avances en la capacidad de adaptación de las
empresas y que posibiliten la creación de empleo tan pronto se produzca
la recuperación económica.
Los sindicatos han recordado en numerosas ocasiones a la patronal
que ya existe un marco, que no es la reforma laboral, donde encontrar
medidas de flexibilidad: el acuerdo interconfederal de negociación
colectiva (AENC) 2012-2014 que firmaron precisamente CC.OO., UGT, CEOE y
Cepyme en enero del año pasado.
El pacto, que contempla la moderación de los salarios a cambio de
la reinversión de los beneficios empresariales, recoge fórmulas para
flexibilizar las condiciones laborales en las empresas y esquivar los
despidos.
Sin embargo, los sindicatos lamentan que el acuerdo no se esté
explotando por el lado empresarial y culpan de ello a la reforma
laboral, que "ninguneó" el acuerdo al entrar en vigor apenas 15 días
después de que se firmara el AENC.
CC.OO. y UGT han criticado además que mientras los salarios se
moderan (la subida media de los pactados en convenio fue del 1,3% en
2012), los empresarios no están velando por mantener el empleo ni por
controlar los precios, pues la inflación, en una economía en recesión,
cerró 2012 en el 2,9%, por encima del incremento salarial medio.