Reyal Urbis solicitará concurso voluntario
de acreedores tras no haber podido alcanzar un acuerdo con los bancos
para refinanciar su deuda financiera de 3.613 millones de euros, según
informó la inmobiliaria.
La suspensión de pagos de la compañía
que controla y preside Rafael Santamaría será así la segunda mayor de la
historia empresarial española por volumen de pasivo por detrás de la de
Martinsa Fadesa.
Reyal acordó solicitar el concurso en la
reunión del consejo de administración celebrada ayer lunes, ante la
inminencia del transcurso del plazo previsto en el 'preconcurso' sin
haber alcanzado un acuerdo de refinanciación con sus acreedores, según
notificó la inmobiliaria a la compañía a la Comisión Nacional del
Mercado de Valores (CNMV).
El próximo sábado 23 de febrero
concluía el periodo de cuatro meses que la empresa se dio para lograr un
acuerdo con los bancos cuando en octubre de 2012 decidió solicitar el
'preconcurso' de acreedores.
En la última semana, Reyal recibió
el rechazo de sus principales entidades acreedoras a la última
propuesta que había presentado. Esta iniciativa pasaba por liberar de
garantías a un lote de activos valorados en unos 300 millones de euros
para poder venderlas y obtener liquidez.
Con anterioridad, la
inmobiliaria había planteado segregar a una filial activos de suelo y
promociones ligados a un préstamo sindicado de unos 2.000 millones con
el fin de ponerlo en valor y venderlo.
La CNMV suspendió la
cotización de la inmobiliaria antes de la apertura del mercado, en el
que ayer lunes cerró a un precio de 0,124 euros por título.
El
primer acreedor del grupo son Santander y Banesto, entidades con los que
tiene un pasivo de 530 millones al que es preciso sumar gran parte de
la deuda de unos 300 millones que soporta Inveryal, una sociedad
patrimonial de Rafael Santamaría.
De su lado, la Sareb, el
'banco malo', suma una deuda de 707 millones, dado que ha asumido los
préstamos al promotor de las entidades nacionalizadas y se quedará
también con los de los bancos del 'grupo dos'.
Además, Reyal
adeuda unos 400 millones de euros a la Agencia Tributaria y otros 215
millones al Instituto de Crédito Oficial (ICO).
En el listado
de acreedores figura también el fondo Appaloosa, que recientemente
compró la deuda de 406 millones que tenía Barclays, el Banco Popular,
FMS, Caixa Geral, EuroHypo, RBS y BBVA.
Por contra, Reyal
asegura contar con activos valorados en 4.194 millones de euros, según
datos de la compañía a partir de la última valoración independiente,
realizada en junio del pasado año.
CUARTA REFINANCIACIÓN.
La inmobiliaria, surgida en 2006, en pleno 'boom' del sector, de la
compra de Urbis por parte de Reyal a través de una oferta pública de
adquisición de acciones (OPA) de unos 3.300 millones de euros, se acogió
al 'preconcurso' de acreedores en octubre de 2012.
La firma
reconoció así ante un juez su insolvencia más de un año después de que
iniciara el cuarto proceso de refinanciación de deuda que aborda desde
que estalló la crisis.
La inmobiliaria cuenta con una plantilla
de unos 470 trabajadores y cerró cierre de septiembre de 2012 una
pérdida neta de 257,93 millones de euros, casi el doble respecto al año
anterior.