El ministro de Agricultura, Alimentación y
Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha dicho este lunes que se ha
detectado un primer caso de fraude por la presencia de carne de caballo
en "canelones con relleno de carne" etiquetados como vacuno y que se ha
informado del caso a las comunidades autónomas y empresas afectadas.
Fuentes del Ministerio consultadas por Europa Press precisaron que
el positivo detectado corresponde a la marca 'La Cocinera', propiedad
de la multinacional suiza Nestlé.
"Desde primeros de febrero venimos haciendo análisis en los
puntos de consumo y una de las muestras ha dado resultado positivo, con
restos de ADN de caballo", ha indicado en declaraciones a la prensa en
Bruselas, en donde Arias Cañete discutirá con sus colegas europeos los
últimos acontecimientos de esta crisis que afecta ya a varios países de
la UE.
Arias Cañete ha evitado dar detalles sobre el origen de la muestra
que ha dado positivo y se ha limitado a señalar que se trataba de
"canelones con relleno de carne en la península ibérica" y que dicha
prueba ha sido "tomada en Madrid". "Hemos informado ya a las Comunidades
Autónomas, a las autoridades de consumo y a las empresas afectadas", ha
añadido.
Con este ejemplo, el ministro ha querido destacar que España "se
ha anticipado" al plan europeo pactado por los 27 para realizar test con
los que rastrear en todos los países de la UE rastros de ADN de caballo
en los alimentos transformados y comercializados como vacuno. También
deben realizar pruebas para detectar la eventual presencia de un
analgésico de uso animal llamado fenilbutazona.
El programa de control lanzado a escala europea comenzará con las
pruebas formalmente el próximo 1 de marzo, durante un periodo de un mes
prorrogable dos meses más, con el objetivo de que los primeros
resultados sean públicos el 15 de abril.
El Ministerio trabaja en coordinación con las Comunidades
Autónomas para articular el procedimiento y que el trabajo sea "lo más
eficaz posible", ha explicado Arias Cañete, que ha apuntado que España
realiza pruebas similares desde principios de este mes.
Sobre la necesidad de revisar las normas europeas en materia de
etiquetado, tal y como defiende con fuerza Francia, el ministro español
se ha mostrado cauto, ya que considera que no es "necesario en este
momento". "Lo que hace falta es hacerlas cumplir (las normas)", ha
indicado a la prensa, para incidir en que existen reglas que regulan el
etiquetado pero que hay que perseguir los casos de "fraude".
"Lo que hay que hacer ahora es hacer caer todo el peso de la ley
sobre los que han infringido los procedimientos, no creo que se deba
aprovechar la ocasión para hacer cambios de normas, cuando realmente la
normativa comunitaria permite seguir la trazabilidad perfectamente y
garantiza que los consumidores estén protegidos", ha zanjado.