En política los amigos no son para siempre, más al contrario, se suelen convertir en los peores enemigos. Sobran los ejemplos: Felipe-Guerra; Aznar-Cascos; Rajoy-Rato; Fraga-Cuíña; Laxe-Presedo...y Blanco-Besteiro. Sí, la relación entre el actual presidente de la Diputación de Lugo y el que fuera su mentor ha saltado por los aires. Pepe Blanco intentó desactivar la candidatura de Besteiro a liderar el PSdG. Sus movimientos por la provincia generaron suspicacias en el presidente provincial. Blanco hasta ayer, cuando el Supremo avaló la investigación patrimonial a su esposa, aún mantenía la esperanza de salir con bien y a tiempo de los entuertos judiciales. El triunfo de Besteiro no solo le cierra las puertas del presente si no también del futuro. José Ramón detenta el poder, Pepe vive, políticamente, de prestado, está claro a quién "obedece" la provincia. Nadie duda en el seno del PSdG de la victoria del lucense en las primarias ni de que va a ser el próximo candidato socialista a la Xunta de Galicia. Hasta el propio Pachi Vázquez lo tiene claro. El de O Carballiño está en la procesión y a la vez repicando las campanas, es algo que solo pueden hacer los de Ourense. Su batalla crucial no es con Besteiro, su enemigo real es Blanco, don José. Ambos se disputan el puesto de salida en Galicia de la candidatura a las elecciones europeas. Sí, don Pepe y don Pachi quieren ir a Bruselas. Desde el punto de vista político, es un retiro dorado. Allí, además, "se cuece el bacalao". Es tierra de promisión y de grandes oportunidades para dos mentes abiertas como las de nuestros protagonistas. Créanme, esta es la auténtica batalla en el seno del PSdG. Blanco estaría encantado con una victoria de Vázquez en su mano a mano con Besteiro, no por inquina a su antiguo discípulo si no porque el camino a Europa le quedaría expedito.