Pues sí señores, estamos ante la caída y la ruina ya total de un sistema. Por muchas leyes internacionales, ONU, cartas de naciones unidas o desunidas, ya no hay orden internacional.
Esto no es nuevo porque para alguna gente avispada o estudiosa , podríamos decir, ya viene sucediendo hace tiempo en una deriva en la que lo humano se dejó de lado.
Lo que únicamente interesa y así se constata el el expolio de las riquezas y recursos energéticos de otros países y si esto se toma por la fuerza no pasa nada porque más allá de algunas críticas al "poderoso" no le va a suceder nada.
En estas cosas mundanas por supuesto que la gente tiene su parte de responsabilidad: la gente sólo está preocupada por satisfacer deseos. El poder transmite violencia en el comienzo del año nuevo y desea permanecer tipo imperio.
La ley del más strong, más fuerte y listo. Auténtica barbarie neandertal. No existe la comunicación, la diplomacia, no, todo es la fuerza bruta y listo. Hay una sensación de cobardía colectiva. Condenar bombardear un país, estado, aunque no se esté de acuerdo con su régimen es una obligación hoy jurídica y ética.
Es sentar un precedente, que parece irremediablemente ya instalado, que cualquiera puede atacar cualquier país o región que le parezca para apropiarse de sus recursos con una determinada excusa particular que siempre corresponde a una visión muy estrecha, por supuesto.
Este retorno a las prácticas coloniales de negocio y saqueo es algo que las gentes de los pueblos, la gente común me refiero, deberían pensar, porque para algo están ya dotadas de cabezas.
El no luchar, el no comprometerse, la no acción, la pasividad social, trae estás y más consecuencias que , amigos, vamos a ir viendo venir. Lamentable comienzo de año, que como ya he visto, no tenemos nada que celebrar, dada la realidad. Jesús Antonio Fernández Olmedo
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