Desde hace un tiempo comienza a haber un debate sobre la prohibición de acceso a "redes sociales" y las pongo entre comillas porque de sociales tienen poco, más bien son antisociales, a los menores de 16 años. En ellas no hay más que basura y contenido sin ningún valor sapiencial, la gente se engancha a ellas para evadirse, pero esto les afecta psicológicamente entre otras cosas, se pierde capacidad mental y suele uno estar más dormido. Hay todo un mundo desestructurado y banal que entra en las cabezas donde todo es inútil y se va volviendo más inútil, por supuesto. La droga móvil es una droga muy extendida entre la población. Es más, la ley de prohibición para menores se queda corta. Los que quieran tener un móvil deberían poder pagarlo ellos mismos y tal como está la vida tardarán en poder hacerlo. Esto quiere decir que no hay mal que por bien no venga. ¿Por qué los padres están obligados a comprarle el móvil a los hijos? Es absurdo y lo es como tantas y tantas cosas que vemos en la sociedad de hoy donde nada cuadra.
Si algún día, a base de pegarnos porrazos y cometer infinidad de errores comienza a vislumbrarse el sentido común en la humanidad, me gustaría estar ahí para verlo. Jesús Antonio Fernández Olmedo
Cartas al Director