Cuando una persona lee un texto y no ha comprendido lo que ha leído esto es realmente un problema.
Su capacidad mental está en la reserva y si no puede asimilar una simple lectura de un texto es que estamos en un fracaso enorme como sociedad humana y ni qué decir del sistema educativo que por ende no existe si esto sucede.
Y ya esto es más peligroso si sucede en los adolescentes y jóvenes atrapados en el sistema digital.
Los emporios económicos del internet han ganado la batalla, si es que ha habido alguna, entrando en las casas, en las vidas íntimas de las personas , en la educación, en la salud etc.
Una tiranía digital y tecnológica que no se nota, que no es perceptible pero que ha contribuído a llenar la cabeza de basura de las gentes además de producir mucho sufrimiento y violencia como nunca la había habido en la historia humana en la convivencia entre humanos.
La cultura del esfuerzo ha desaparecido y no hay nada, sólo el vacío en el fondo de la habitación del solar humano.
Querían unas poblaciones de imbéciles y ya están aquí.
Tontos con tecnología en mano. Seres inútiles con aparatos mecánicos.
No se trata sólo de un dilema político sino de todo el conjunto social. Se ha perdido el placer por la búsqueda del conocimiento.
Ya no manda el padre, el profesor, el que ordena y manda y tiene la capacidad de "educar" es el móvil.
Muy mal estamos, señor.
Si se quisiera retomar esta deriva a la que se ven abocados todavía más con la llegada de la inteligencia artificial, tendría que haber un cambio muy fuerte en las personas, en la mayoría por lo menos de padres, educadores, políticos, instituciones y etc.
Porque vivimos hoy en una sociedad que está en regresión tanto mental como humana.
Jesús Antonio Fernández Olmedo