Donde haya una luz, donde haya un corazón, allí estás tú, amigo del alma.
Donde haya una carcajada que inunde todo de viveza, allí estás tú, para decir que todo puede ser bonanza.
Donde suene un clarín de esperanza, allí, amigo, estás para decirnos que cada uno es el verdadero sentido de todo el reino de los vivos.
Amigo, pensar en ti es sentir que el amor humano va de un momento a otro a florecer ¡Es cierto! sólo hay que buscar humildemente en el fondo de nuestra conciencia y dejar que el camino se ilumine con nuestros más nobles y puros sentimientos.
Amistad, amistad ¡ Tan necesaria eres y tan cotizada al alza estás.
¿Seré capaz de alcanzarte allí donde estés ?
Te encontraré y como Jesús te lavaré los pies.
¡ Cuanto calor y favor desprendes donde se ahuyenta el dolor
¡Contigo me iluminó como Talamino, el que le importa todo un pepino y se comportaba a veces cual gorrino.
Amistad, ¿dónde estás?, ¿a dónde vas?
¿Por qué no bailas conmigo al compás y después te puedes ir con los demás?
Tan necesaria , tan huidiza , cuando se marcha es como si me hubieran dado una paliza.
Amistad, eres resbaladiza.
Ahora estás, mañana no, No estás detrás de las pantallas donde se esconden algunos canallas.
Por que vaya, vaya.
No estás cuando me acompañan a los partidos donde la gente sólo pega pitidos y andan en realidad escondidos.
La amistad verdadera es como comerse una buena pera.
Es saber que alguien te espera y no es una nuera. ¿Qué valor tienes ? ¿Eres como el amor?
Soporte infinito de cargas y que te quedas sin cargas.
Amor derrochado y emborrachado de espadas envainadas y a veces calladas pero nunca acojonadas.
Donde hay entrega y el otro no te la pega. Hoy y ayer , me encontré en un desaire , quea veces noto como me falta el aire.
El viento cambia de lugar, cambia de rumbo cambia de trayecto y eso que no me considero un insurrecto.
Así es también , ella, la más bella, la Amistad.
Las heridas que me has dejado , cuando me diste de lado, son arreglables, reconciliables, por mucho que mi testa hable hasta el bable.
Me buscaré otra funda así mientras mi vida aquí no se confunda y de dicha mi alma se inunda.
No se te puede atrapar, ni agarrar, porque está aquí para derrochar y espadas envainar.
El mundo cambia y gira por eso a veces tu te las piras..
Cuando me muera , sólo me moriré y sólo al alma serviré.
Jesús Antonio Fernández Olmedo