La selección francesa femenina de balonmano se alzó, catorce años después, con su segundo título de campeona del Mundo, tras imponerse hoy por 23-21 a Noruega, la gran favorita, en la final del Campeonato del Mundo de Alemania.
Una final en la que el conjunto francés, como demostró el bajo tanteador, logró imponer su pétreo estilo de juego, basado en una defensa prácticamente impenetrable, al voraz y veloz juego de las nórdicas, que buscaban en Hamburgo su cuarta corona universal. EFE