El Partido Socialdemócrata (SPD) dio un sí poco convencido a negociar para una nueva gran coalición de gobierno en Alemania, en un congreso que reflejó su división interna pero evitó a su líder, Martin Schulz, y por extensión a la canciller Angela Merkel, el cataclismo que hubiera sido un no.
Varias horas de vivo debate, en un congreso celebrado en Bonn (oeste) con el único de fin dar o no luz verde a la apertura de negociaciones para otra alianza de Gobierno, dieron la victoria al sí que pedía Schulz por 362 votos, frente a 279 en contra. EFE