Varsovia defendió hoy la reforma legal aprobada por el Senado que convierte en ilegal acusar a polacos de complicidad en el Holocausto y pena con hasta tres años de cárcel el uso de la expresión "campos de exterminio polacos", pese a las críticas de Israel y las advertencias de Estados Unidos.
La ley se suma a otro proyectos del partido conservador y nacionalista Ley y Justicia (PiS), que gobierna con mayoría absoluta, que han levantado ampollas dentro y fuera de Polonia, como las sucesivas reformas del sistema judicial por las que la Comisión Europea (CE) ha abierto un procedimiento por violaciones del Estado de derecho. EFE