Los países árabes invitaron a Israel a aceptar el plan de paz que le ofrecen, e instaron a que se levante "lo más pronto posible" el bloqueo económico a los palestinos para ayudar a la reanudación de las negociaciones en Oriente Medio. En este sentido se expresaron varios dirigentes del organismo panárabe tras la inauguración de su XIX Cumbre en Riad, donde también llamaron a la reactivación del diálogo en la zona el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el jefe de la diplomacia de la UE, Javier Solana, entre otros varios invitados a la reunión. Los jefes de Estado y los invitados, incluido el primer ministro turco, Recip Tayip Erdogan, coincidieron sobre la necesidad de que todas las partes cooperen para solucionar los conflictos, sea en Palestina, Líbano, Irak, Somalia o el de Darfur. En un discurso inaugural, el monarca saudí pidió también un apoyo inequívoco al acuerdo de La Meca que permitió la formación de un Gobierno palestino de unidad, un paso que calificó de "muy importante" para la marcha de la paz en la región. "Ese es un avance muy positivo que exige el fin lo más pronto posible del embargo injusto a los palestinos para que el proceso de paz se mueva en una ruta que permita su éxito y el establecimiento de un Estado palestino independiente", dijo el soberano saudí. Lamentó, por otro lado, la falta de actividad árabe en las crisis de Oriente Medio y pidió que los dirigentes de la Liga se olviden de sus divergencias e intenten obtener la confianza de sus pueblos. "¿Qué es lo que hemos conseguido desde la creación de la Liga hace más de 60 años", se preguntó el rey Abdala, cuyo país recibió la presidencia de turno del organismo panárabe. La cumbre de Riad, que durará dos días, con la presencia de 16 de los 22 jefes de Estado de la Liga Arabe, tiene entre los temas incluidos en su agenda reiterar el apoyo árabe a la iniciativa que aprobaron por primera vez en 2002. El plan ofrece el reconocimiento de los 22 países del organismo al Estado de Israel a cambio de la retirada total israelí de los territorios árabes ocupados por ese país durante de la guerra de los Seis Días de 1967. La propuesta también exige la creación de un Estado palestino independiente con su capital en Jerusalén este, al lado del israelí, y una solución justa, negociada y basada en la resolución 194 de la ONU al problema de millones de refugiados palestinos. Israel ha exigido que los árabes enmienden la oferta en lo que se refiere a los puntos sobre "el derecho de retorno" de los refugiados y el estatus final de Jerusalén oriental. "Israel nos pide enmendar la iniciativa y les pedimos que la acepten primero y vengan a las negociaciones y a ver si conseguimos una solución aceptable para todos", dijo Musa e insistió en que los árabes "estamos dispuestos a la paz". Advirtió de que la negativa israelí "no sólo anula la propuesta sino también impide el logro de la paz". El presidente sudanés, Omar al Bashir, ex presidente de la Liga, advirtió por su parte de que "no habrá paz ni estabilidad en Oriente Medio sin una solución justa que devuelva a los palestinos sus derechos y garantice el establecimiento de su Estado independiente con su capital en Jerusalén" oriental. "Esta paz debe basarse en las resoluciones de la ONU y la iniciativa árabe", dijo Bashir. Sobre Darfur, reiteró su oposición al despliegue de tropas internacionales en esa región del oeste de Sudán, al considerar que "será una violación de nuestra soberanía", pero afirmó que su Gobierno proseguirá con los esfuerzos a favor del diálogo en la convulsionada zona. Tras la sesión inaugural, los jefes de Estado árabes comenzaron sus reuniones a puerta cerrada para tratar, además del plan de paz, sobre las crisis en Líbano e Irak y las posibles repercusiones sobre la zona del contencioso por el plan nuclear iraní. Fuentes próximas a la reunión dijeron que los dirigentes árabes tienen previsto también aumentar su ayuda económica a los palestinos.