El Confidencial
radiolider Buscador de noticias buscar en google
José Manuel López García
Internacional

El título del "ingeniero" Sócrates pone en tela de juicio el sistema educativo portugués

El primer ministro ha dado explicaciones públicas sobre su formación académica

12-04-2007

La polémica sobre la forma en que el primer ministro de Portugal José Sócrates logró su licenciatura de Ingeniería Civil en la Universidad Independiente y la decisión del gobierno de cerrar ésta institución por falta de legitimidad, reabre el debate sobre el tráfico de influencias y pone en tela de juicio el sistema de la enseñanza superior en un país en donde ser "doctor" o "ingeniero" es sinónimo de prestigio social. La noticia sobre la "dudosa" forma en que el primer ministro del país logró su titulación de ingeniero industrial en la privada Universidad Independiente de Lisboa, lanzada por el diario 'Público' hace poco más de veinte días, cuando el referido centro universitario estaba siendo objeto de una investigación judicial tras la cual el Gobierno decidió cerrarlo, todavía está candente en los medios de comunicación portugueses, lo que choca con el poco relieve que ha tenido en la esfera política. Este "espinoso" asunto de la vida personal del primer ministro ha causado hasta tal punto revuelo en la sociedad portuguesa de los "doutores" e "ingenieros" que anoche se asistió a un hecho como mínimo curioso. Por primera vez el jefe de un gobierno democrático europeo ha dado durante más de 45 minutos todo tipo de detalles y explicaciones sobre su formación académica y ha presentado todos sus papeles académicos, en una entrevista a la televisión pública que fue seguida por uno de cada tres portugueses. Lo más curioso del caso es que el primer ministro se ha ido a defender de insinuaciones ya que "no existen" pruebas de que haya sido beneficiado en su último año para obtener la licenciatura, solamente especulaciones. Aunque no deje de resultar curioso, que decidiese cambiarse de la universidad pública a la privada para acabar la titulación, que se matriculase siendo diputado y obtuviese la licenciatura cuando ya era ministro. Las dudas sobre cómo logró la licenciatura eran principalmente cuatro. Por qué se cambió a la Independiente para cursar el último año cuando la licenciatura por esa universidad no es reconocida por el colegio de ingenieros; por qué le convalidan las asignaturas antes de que llegara el certificado de estudios de su anterior centro, el Instituto Superior de Ingeniería de Lisboa (ISEL), que sólo llegó un año después; por qué su título fue emitido un domingo; y por qué cuatro asignaturas fueron impartidas por el mismo profesor. A todo Sócrates dio una explicación. Se cambió de centro porque éste tenía horario para trabajadores y en aquella época se reconocía la titulación, le convalidaron las asignaturas porque finalmente llegó el certificado, si no hubiera llegado no lo habrían hecho, el mismo profesor, al que no conocía de antes y con el que no tuvo trato posterior aunque era de su mismo partido, le dio cuatro asignaturas porque eran de cursos diferentes, y ni él, ni ningún alumno, es responsable de las fechas de los procesos administrativos de la universidad. Pero independientemente de sí recibió un trato de favor para obtener su titulación, la cuestión más importante, al menos desde el punto de vista político, es si utilizó el título de ingeniero antes de obtenerlo, tal como consta en la biografía del primer ministro en el Parlamento. Aunque todo indica que fue un error de interpretación, tal como consta en los documentos rectificados presentados y firmados por el propio Sócrates y por las palabras de la responsable de ese servicio en el Parlamento que aseguró que fue un error de interpretación ajeno al actual primer ministro. A pesar del revuelo y de que Sócrates haya ido a la televisión a explicarse, los partidos de la oposición apenas han levantado la voz sobre el asunto, escudándose en que lo personal no se mezcla con lo político y que lo importante es su labor como primer ministro y no su formación académica, sus críticas han sido las justas.





www.galiciadiario.com no se hará responsable de los comentarios de los lectores. Nuestro editor los revisará para evitar insultos u opiniones ofensivas. Gracias