Vozpópuli. Era el primer debate de calado en el Hemiciclo y el cara a cara entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el dirigente del Partido Popular, Pablo Casado, no ha defraudado a las bancadas del otrora bipartidismo. El pleno monográfico sobre el último Consejo Europeo y la venta de armas a Arabia Saudí celebrado este miércoles ha servido al PSOE y PP para marcar distancias con Podemos y Ciudadanos, respectivamente.
Casado y Sánchez han llevado sus discrepancias al extremo rebajando así el peso de Rivera e Iglesias en el Congreso de los Diputados, pues las cinco horas y diez minutos que ha durado esta suerte de primer 'mini debate' de Estado han quedado reducidas a un tira y afloja entre el presidente del Ejecutivo y el líder del PP, que ha acusado a Sánchez de ser "partícipe y responsable" de un golpe de Estadoperpetrado por el independentismo.
La dureza del discurso ha desatado la euforia de un Partido Popular que deambula expectante ante los efectos de su renovación tras la moción de censura que puso fin al mandato de Mariano Rajoy, pero también habría beneficiado a los socialistas que, en una especie de bucle, han exigido a Casado que se retracte en torno a la supuesta implicación de Sánchez en el golpismo. "Nosotros somos el constitucionalismo", insistía la portavoz socialista en la Cámara baja, Adriana Lastra. Leer más