Vozpópuli | Los departamentos de Hacienda autonómicos han
intensificado los controles para pillar a los que, haciendo gala de la
picaresca, compran una vivienda en otra comunidad autónoma en sus
últimos años de vida y fingen que allí se encuentra su residencia
habitual (cuando en realidad no se han mudado) con el propósito de que
sus herederos ahorren en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD), que varía considerablemente de una región a otra.
Según ha confirmado Jesús Sanmartín, presidente del Registro de Economistas Asesores Fiscales de España (REAF),
las haciendas autonómicas han endurecido sus controles ya que esta
práctica es habitual para elegir pagar donde sale más barato.
"Están inspeccionando mucho los cambios de domicilio
que se producen poco antes de que una persona fallezca, ya que muchos
tienen intención de cambiar de domicilio (por ejemplo, de Asturias a
Cantabria)", porque en esta última es más bajo el impuesto, explica. Leer más