EFE | La
selección española de la "evolución", que no revolución, como definió
el seleccionador Luis Enrique Martínez, inicia en Mestalla el camino a
la Eurocopa 2020, asumiendo el favoritismo de un grupo asequible y
buscando ilusionar de nuevo con un estreno frente a la Noruega del
talentoso Martin Odegaard.
España quiere recuperar la ilusión en un momento que se esperaba
complicado, el posterior a la 'generación de oro' del fútbol español que
lo ganó todo y con una fórmula de Luis Enrique basada en la
meritocracia. El estreno en 2019 llega con siete caras nuevas en el
grupo, que eran ocho hasta que la gripe A dejó fuera a Fabián Ruiz.
Ubicada en el Grupo F junto a Noruega, Malta, Islas Feroe, Suecia y
Rumanía, nada hace pensar que la selección española no sellará su pase a
la próxima Eurocopa. Acceden los dos primeros del grupo, por lo que el
objetivo también es volver a enganchar a una afición que tras las
últimas malas experiencias en grandes torneos y el inicio de la 'era
Luis Enrique' quedando fuera de la fase final de la Liga de las
Naciones, se ha desconectado de la Roja.
Más que un bloque con jugadores indiscutibles, Luis Enrique busca dar
con la tecla adecuada probando a quien se lo gana en su club. Aparecen
caras nuevas como Sergi Goméz, Sergio Canales y Jaime Mata, el regreso
de un campeón del mundo, Jesús Navas, o la vuelta de Juan Bernat, Dani
Parejo e Iker Munianin. Desaparecen referentes como Isco Alarcón, que
paga su enfrentamiento con Santi Solari, o Thiago Alcántara, los
herederos del estilo del éxito. Son baja por lesión Dani Carvajal e Iago
Aspas y se caen, entre otros, Nacho Fernández, Marcos Alonso,
Azpilicueta, Koke, Fornals, Suso o Paco Alcácer.
Con un balance de cuatro triunfos y dos derrotas en sus seis primeros
partidos como seleccionador, Luis Enrique buscará en Mestalla la
mentalidad ofensiva que ha pedido a sus jugadores, la personalidad con
el balón y ser siempre dominadores en la búsqueda de goles. En su ataque
debe decidir sobre Marco Asensio, tocado toda la semana por un fuerte
golpe.
Es junto al centro del campo la duda por despejar.
Todo parece seguir
su curso en portería, con David de Gea indiscutible aunque necesitado
de buenos partidos con España; y en la defensa, donde Sergi Roberto está
por delante de Navas y Jordi Alba aspira a restar minutos a Gayá. Íñigo
Martínez se afianza como nueva pareja del capitán Sergio Ramos. La búsqueda de acompañantes a otro pilar, Sergio Busquets, es un
aspecto a probar por Luis Enrique.
La opción del doble pivote con
similares características la ofrece Rodri. Con menos opciones que Dani
Ceballos, del gusto de seleccionador que acude sin apenas minutos en el
Real Madrid, y la opción de Dani Parejo o Sergio Canales, referentes
absolutos de Valencia y Real Betis. Tampoco sería de extrañar la
titularidad de Saúl y pasar, como ocurrió con Aspas, de estar fuera de
la lista a ser parte del once por un problema de uno de los convocados.
Orden, concentración, juego directo y balón parado serán las armas de
Noruega para tratar de sorprender a España en un partido, que su
seleccionador, el sueco Lars Lagerbäck, ha definido como "probablemente"
el más difícil a domicilio del fútbol europeo.
Lagerbäck podría apostar por incluir en el once inicial al talentoso
centrocampista Martin Odegaard, que está completando una gran temporada
en el Vitesse holandés, donde juega cedido por el Real Madrid.
La gran promesa del fútbol noruego ha acaparado la atención en la
concentración de su selección, que se ha entrenado toda la semana a las
afueras de Valencia para preparar el primero de dos partidos seguidos
-juega contra Suecia el martes- que marcarán las opciones del equipo en
el grupo de clasificación para la Eurocopa 2020.
De la mano de Lagerbäck, una década seleccionador sueco y el hombre
que llevó por primera vez a Islandia a una fase final, Noruega ha
elevado su nivel los dos últimos años y aspira ahora a volver a su
primer gran torneo desde la Eurocopa 2000.
En los últimos diez partidos con el veterano técnico sueco, Noruega
solo suma una derrota, contra Bulgaria en Sofía, por ocho triunfos,
aunque es cierto que casi todos frente a equipos modestos, lo que le ha
valido para lograr el ascenso a la segunda categoría de la Liga de
Naciones, la nueva competición de la UEFA.