EFE | El
presidente de Ecuador, Lenin Moreno, indicó que el fundador de
WikiLeaks, Julian Assange, intentó usar la embajada ecuatoriana en
Londres "como centro de espionaje" y lamentó que éste "violara
constantemente las condiciones" de su asilo político, en una entrevista
con The Guardian divulgada hoy.
El activista, cuyo portal reveló en 2010 miles de documentos
confidenciales del Gobierno de Estados Unidos, fue detenido el pasado
jueves después de que Ecuador le retirase el asilo que le había
concedido en 2012. La Policía británica arrestó por la fuerza a Assange, de
47 años, por una petición de entrega estadounidense, y por violar las
condiciones de libertad condicional impuestas por la Justicia británica
en 2012 en relación con una solicitud de extradición a Suecia.
Moreno, que ha recibido críticas en su país por haber puesto fin al
asilo del australiano, concedido por el anterior Gobierno de Rafael
Correa, defendió su decisión al resaltar que ésta no fue "arbitraria",
sino "basada en la legislación internacional". The
Guardian recuerda que WikiLeaks fue vinculado a una web anónima que
divulgó que el hermano de Moreno había creado una compañía "Offshore"
(en un paraíso fiscal) además de publicar fotografías privadas del
presidente ecuatoriano y su familia.
Moreno, que ha
negado haber actuado como represalia, consideró que el australiano
empleó la legación ecuatoriana en el Reino Unido para interferir en las
democracias de otros países. "Cualquier intento por
desestabilizar es un acto reprobable para Ecuador, porque somos una
nación soberana y respetuosa con las políticas de cada país", dijo.
En este sentido, el presidente lamentó que "desde nuestro territorio, y
con el permiso de autoridades del anterior gobierno, se hayan
proporcionado instalaciones desde la embajada ecuatoriana en Londres
para interferir en los procesos de otros estados".
"No podemos permitir que nuestra casa, la casa que abrió sus puertas, se
convierta en un centro de espionaje", añadió el mandatario, al tiempo
que recordó que "esta actividad viola las condiciones de asilo".
En la misma entrevista, Moreno criticó el trato proporcionado por
Assange hacia el personal diplomático de la legación en Londres, a los
que "maltrató", y consideró que durante su asilo, el australiano
"desarrolló una campaña agresiva contra Ecuador y comenzó a realizar
amenazas legales incluso contra los que intentaban ayudarle".
También reveló que el activista mantenía un "comportamiento higiénico
inadecuado", que interfería en el ambiente de la embajada y concluyó que
"dadas las constantes violaciones de protocolo y amenazas, el asilo
político se volvió insostenible".
El Reino Unido
proporcionó, según él, "garantías por escrito" a Ecuador de que los
derechos fundamentales de Assange se respetarían y de que no se le
extraditaría a ningún país donde se fuera a enfrentar a la pena de
muerte.