EFE | La
masacre de trece personas en una fiesta en Veracruz ha aumentado la
tensión en ese estado mexicano, uno de los que ha sufrido en mayor
medida la escalada de violencia en el país por ser centro de disputa de
carteles de la droga.
Trece personas -cinco mujeres, un niño y
siete hombres- murieron este viernes por el ataque de un grupo armado
durante una fiesta privada en un restaurante de la localidad petrolera
de Minatitlán, según informaron las autoridades locales. Las primeras investigaciones del crimen revelaron que el
grupo armado buscaba a una transexual que era gerente de un local
nocturno.
Entre las trece víctimas se encuentra el
propietario del restaurante "Los Potros", donde ocurrió el suceso, y la
transexual "Becky", identificada como gerente del local llamado "La
Esquina del Chacal".
Cuatro personas resultaron
heridas durante el ataque y se encuentran en situación estable
ingresadas en hospitales de la zona, donde fuerzas policiales montaron
operativos de vigilancia para evitar que los delincuentes pudieran
regresar. La ciudad de Minatitlán, donde se asienta la
refinería Lázaro Cárdenas, una de las más importantes de Latinoamérica,
acoge desde hace años protestas de ciudadanos por los asesinatos y
secuestros de médicos, maestros, petroleros y empresarios.
En
Veracruz (este de México), según fuentes de inteligencia de la
Secretaría de Marina y del Ejército Mexicano, se disputan la plaza los
carteles de la droga Los Zetas, Cartel Jalisco Nueva Generación y Cartel
del Golfo. El crimen organizado lucha por el control
territorial para el tráfico de drogas y las rutas de migrantes, el cobro
ilegal a comerciantes y el secuestro en un territorio de alta
producción agropecuaria y petrolera y con uno de los puertos de carga
más importantes del país.
El presidente mexicano,
Andrés Manuel López Obrador, tiene previsto visitar mañana ese estado,
en un encuentro programado para analizar temas de seguridad y
pacificación de su estrategia nacional. El mandatario
izquierdista va a conmemorar el domingo el aniversario de la invasión
estadounidense del puerto de Veracruz el 21 de abril de 1914 y el lunes
llevará a cabo su reunión nacional de seguridad diaria y su conferencia
de prensa.
"Acabo de concluir una reunión de
emergencia para atender los lamentables y condenables hechos en el sur
(Minatitlán). En el grupo de Seguridad se activó un operativo para dar
con los responsables. No habrá impunidad a pesar de las eternas
investigaciones de la Fiscalía del Estado. Seguiremos con más
detenciones", apuntó en un mensaje en Twitter el gobernador de Veracruz,
Cuitlahuac García.
El secretario de Gobierno, Erik
Cisneros, también lamentó los hechos y dijo que "no vamos a parar hasta
encontrar a los responsables, a pesar de que la Fiscalía ni investiga ni
resuelve. No habrá impunidad". En los últimos meses
se ha acrecentado la disputa política entre los representantes de la
izquierdista Morena, la formación de López Obrador, y el derechista
Partido Acción Nacional (PAN), que hasta diciembre del año pasado
gobernaba este estado.El gobernador pertenece a
Morena y está enfrentado con el fiscal general del Estado, Jorge
Winckler, nombrado por el anterior gobernador, por el control de esa
institución de justicia.
Cuitlahuac García y su
gabinete están al frente del estado desde diciembre de 2018 y su promesa
fue disminuir en un periodo de dos años los altos niveles de violencia e
inseguridad en Veracruz. Una de las primeras acciones
para lograr ese objetivo fue el reconocimiento de miles de
desaparecidos, se calcula que alrededor de 5.000, y la búsqueda e
identificación de desaparecidos en fosas clandestinas.
En
los últimos ocho años se han contabilizado de manera oficial al menos
601 fosas clandestinas en territorio de Veracruz, con 518 cuerpos, 560
cráneos y 53.606 fragmentos de cuerpos de personas, tanto de hombres
como de mujeres y niños.