EFE | Enagás
logró un beneficio neto de 103,9 millones de euros entre enero y marzo,
la misma cifra que en el primer trimestre de 2018, ha informado hoy el gestor del sistema gasista, cuyas cuentas se vieron
impactadas por la regasificadora chilena GNL Quintero.
En un
comunicado, Enagás ha subrayado que la planta chilena ha pasado a
consolidarse por el método de puesta en equivalencia desde el 15 de
febrero y que en términos proforma -asumiendo la consolidación desde el
inicio de ambos trimestres- el beneficio crece el 0,2%. Los ingresos reales descendieron el 9,6 %, hasta 309,8
millones de euros, mientras que en términos proforma retrocedieron el
7,4 % y se situaron en 278,2 millones.
La facturación
real por actividades reguladas bajó el 2,4 % (263 millones), mientras
que la partida de otros ingresos de explotación retrocedió el 35,5 %
(46,8 millones). El resultado bruto de explotación
(ebitda) arrojó un saldo de 251,5 millones, inferior en el 8,3 % al del
año anterior. En términos comparables, cayó el 6,5 % y sumó 229,9
millones.
Entre enero y marzo, la compañía invirtió
630,5 millones de euros, cifra fundamentalmente debida a su entrada en
Tallgrass Energy, de la que compró el 10,93 % por 524 millones a
mediados de marzo. Según la misma fuente, Tallgrass
consolidará desde el 31 de marzo y, por tanto, mientras la operación se
refleja en los estados financieros del primer trimestre y en la deuda de
Enagás USA, las cuentas no recogen aún ningún impacto procedente de su
negocio.
Al cierre de marzo, la deuda neta de Enagás
era de 4.407 millones de euros, frente a los 4.275 millones que
presentaba a 31 de diciembre. En dicho movimiento hay
que destacar la emisión de deuda para la adquisición de Tallgrass por
importe de 404,6 millones de euros, el efecto de la NIIF 16 de 347
millones de euros y la desconsolidación de GNL Quintero (-645 millones
de euros).