EFE | El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, cree que
la nueva Ley Hipotecaria, ya en vigor, contempla criterios más estrictos
en la concesión de estos créditos y considera que dará seguridad
jurídica y evitará litigios con la banca.
Hernández de Cos ha inaugurado hoy en Santander el curso de la
UIMP "Las finanzas sostenibles y su importancia en el futuro de la
economía" organizado por la APIE y el BBVA y en el que el presidente de
esta entidad, Carlos Torres Vila, ha incidido en que lo importante es
que la nueva Ley Hipotecaria garantice la concesión de crédito (BCI.CHL) a todas las capas sociales.
Para Hernández de Cos la nueva regulación podría hacer que la banca
trasladase al cliente los nuevos costes que ahora se le imputan, sobre
todo el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), pero ha dicho
en que ello dependerá del grado de competencia del sector, que es muy
elevado. Aunque ha reconocido que todavía hay concesión de hipotecas que podrían
estar superando el valor de la vivienda, ha puntualizado que "el
porcentaje de éstas es muy inferior a las que se otorgaban antes de la
crisis" y ha valorado que vaya a haber menos litigios.
Ha estimado que la inseguridad jurídica de los últimos años tuvo un
coste importante, sobre todo por las cláusulas suelo, que han supuesto
más de 2.200 millones de euros devueltos a los clientes hasta enero de
2019. Con todo ello, el gobernador ha pedido a la banca que no relaje los
criterios de concesión de crédito y ha avisado que, aunque los préstamos
asociados al sector inmobiliario no han aumentado y las nuevas
hipotecas a hogares se conceden con prudencia, un potencial ajuste a la
baja de los precios de la vivienda continuaría teniendo un impacto
negativo en las entidades.
Ante una posible desaceleración cíclica que pueda afectar a la
rentabilidad de los bancos y a sus niveles de solvencia, Hernández de
Cos ha pedido mejorar los niveles de capital de las entidades ahora que
las circunstancias macroeconómicas son positivas. Generar capital y elevar los niveles de solvencia son el objetivo -ha
considerado- ya que el "capital es la primera línea de defensa contra
las pérdidas inesperadas y por lo tanto para reducir la probabilidad de
que ocurra una crisis sistémica".
El gobernador del Banco de España cree que hay que minimizar las nuevas
entradas de morosos y ha afirmado que el análisis del sector
inmobiliario es crucial para la estabilidad financiera.
Hernández de Cos también ha avanzado que no tiene intención de activar
esta semana el colchón de capital anticíclico adicional (CCA) para los
bancos, que se revisa cada trimestre, pues considera que aún no es
necesario.
La función del este colchón anticíclico adicional, ha explicado, es
reforzar la capacidad de resistencia de la banca cuando se perciben
riesgos sistémicos, lo que no es el caso hoy en día.
Por su parte, el consejero delegado de Bolsa y Mercados Españoles (BME),
Javier Hernani, se ha referido a la implantación de un impuesto para
las transacciones financieras solo en España y avisado de que sería un
error porque pondría en desventaja competitiva a la economía del país.
Ha considerado que la única forma de que una tasa semejante sea
equitativa es que se imponga en toda la unión europea, dada la enorme
interconexión de los mercados. "Un impuesto que no sea global tiene el enorme riesgo de no poder ser
recaudado adecuadamente" teniendo en cuenta cómo funcionan los mercados
hoy en día, ha explicado, porque hay operaciones que se generan en un
país y se liquidan en otro. El presidente del BBVA ha querido avanzar uno de los objetivos de su
entidad que es ir hacia una economía más sostenible que -según sus
cálculos- requerirá en torno a 230.000 millones de euros de aquí a 2030.