EFE | El
Partido Socialdemócrata danés alcanzó hoy acuerdo con sus aliados del
centroizquierda -social liberales, socialistas populares y la rojiverde
Lista Unitaria- para gobernar en solitario. La líder
socialdemócrata, Mette Frederiksen, se convertirá así a sus 41 años en
la segunda mujer en gobernar en Dinamarca y en la primera ministra más
joven en la historia del país, cerrando tres semanas de negociaciones
tras unas elecciones en los que los cuatro partidos de centroizquierda
obtuvieron 91 de los 179 escaños.
Las cuatro fuerzas políticas han consensuado un documento
bautizado "Una dirección justa para Dinamarca", que incluye por ejemplo
impulsar una ley climática y reducir las emisiones de gases invernadero
en un 70 %. El acuerdo establece también un
compromiso para aumentar la inversión en sanidad, facilitar la llegada
de mano de obra cualificada extranjera y algunos cambios en inmigración,
como enterrar un polémico proyecto del anterior ejecutivo para crear un
centro para criminales extranjeros en una isla deshabitada.
"Se
mantiene la línea general en política de extranjería. Todo lo
relacionado con reagrupación familiar, bandas criminales, expulsión de
delincuentes, acuerdos sobre ciudadanía y el cambio de paradigma (el
objetivo ya no es integrar a los refugiados, sino que vuelvan a su país)
seguirá igual", avisó no obstante Frederiksen. Los
socialdemócratas apoyaron con sus votos la pasada legislatura todas las
iniciativas del anterior ejecutivo de derecha para profundizar en la
dura línea en inmigración implantada en Dinamarca en las dos últimas
décadas.
Frederiksen se acercará a lo largo del día al
Palacio de Amalienborg para informar del acuerdo a la reina Margarita
II, de quien recibió el encargo de intentar formar un ejecutivo tras la
dimisión del primer ministro, el liberal Lars Løkke Rasmussen, derrotado
en las elecciones del pasado día 5. Rasmussen perdió
los comicios por el derrumbe sobre todo del xenófobo Partido Popular
Danés, su aliado externo, que cayó más de 12 puntos y perdió su
condición de segunda fuerza parlamentaria.
Frederiksen
presentará en los próximos días la composición de su gobierno, el
segundo gabinete socialdemócrata en lo que va de siglo en Dinamarca y un
ejecutivo del mismo signo que los que ya mandan en otros dos vecinos
escandinavos, Suecia y Finlandia.