EFE | La
Justicia tunecina bloqueó hoy los bienes del empresario audiovisual
Nabil Karoui, un controvertido multimillonario que semanas atrás anunció
su deseo de presentarse a las elecciones presidenciales y al que se
investiga por un presunto delito de blanqueo, malversación de fondos y
evasión fiscal, informó hoy la agencia estatal TAP.
Según un comunicado del tribunal especializado en asuntos económicos y
financieros recogido por la TAP, esta "medida de precaución" será
aplicada también a su hermano, el abogado Ghazi Karaoui, e incluye la
prohibición de que ambos abandonen el país. La investigación se puso en marcha después de que la ONG
local Iwatch, especializada en la lucha contra la corrupción,
interpusiera una denuncia el pasado mes de marzo contra su grupo
empresarial basado en Marruecos, Argelia y Luxemburgo.
No es la primera vez que el hombre de negocios se enfrenta a la
justicia de su país, dado que en 2016 fue acusado por la misma
organización de difamación y fraude fiscal. En un
comunicado, Nabil Karaoui denunció hoy una campaña de desprestigio y
acoso con el objetivo de "desviar" la atención de la opinión pública
tras lo que denominó "el jueves negro".
Una expresión
que hace referencia al pasado 27 de junio, día en el que un doble
atentado suicida en la capital terminó con la vida de dos personas e
hirió a otras siete casi al tiempo que se anunciaba que el presidente de
la República, Béji Caid Essebsi, había sido ingresado en el hospital
por una "enfermedad grave", lo que despertó los rumores de su posible
muerte. Semanas antes, el parlamento aprobó un
controvertido paquete de enmiendas a la ley electoral que impone nuevas
exigencias a los candidatos, lo que impedirá concurrir a aspirantes como
Karaoui, uno de los que mejor colocados aparecía en las encuestas.
El fundador de la cadena de televisión "Nessma TV", la más vista del
país, encabezaba los últimos sondeos en intención de voto con un 25
ciento para las presidenciales, previstas para el 17 de noviembre,
mientras su partido "Corazón de Túnez" obtendría un 30 por ciento en las
legislativas, fijadas el 6 de octubre.