EFE | La
presencia de deportistas y rostros de famosos en los anuncios de
apuestas y su emisión durante eventos deportivos en horario de
protección infantil son algunas de las vertientes de la publicidad del
juego en España que se quieren regular por ley pero que, de momento,
sólo responden a medidas de autorregulación.
Una regulación que se ha reclamado desde distintas instituciones como el
Defensor del Pueblo, organizaciones de consumidores, asociaciones de
exjugadores patológicos, partidos políticos e incluso la propia patronal
del juego, y que tampoco se ha abordado por el bloqueo político. El auge de las apuestas
en línea y la proliferación de las casas de apuestas ha provocado un
repunte de la publicidad de este sector, un ámbito criticado
desde distintos sectores e instituciones y que requiere una nueva
regulación que los últimos ejecutivos no han emprendido.
Deportistas y famosos, en el punto de mira
Es
precisamente la presencia cotidiana de deportistas y famosos, así como
importantes clubes de fútbol en los anuncios del juego, uno de los
asuntos que más se ha urgido a prohibir por ley debido al modelo de referencia que suponen para niños y jóvenes.Nombres como Cristiano Ronaldo, Gerard Piqué, Vicente del Bosque, Neymar da Silva,
los periodistas deportivos Manolo Lama y Juanma Castaño, actores como
José Coronado y Roberto Álamo y presentadores como Carlos Sobera han
sido rostros de este mercado publicitario.
Un negocio en auge que avanza imparable y al que no se han resistido los equipos de fútbol, excepto la Real
Sociedad, cuyos socios y accionistas rechazaron por amplia mayoría que
la imagen de su club promocionara este tipo de negocio. "Dijimos
que no a un contrato encima de la mesa de una casa de apuestas. Para
los niños, los jugadores son sus ídolos y que un jugador esté diciéndole
a los niños de Guipuzcoa que tienen que apostar o que les vean con una
casa de apuestas en el pecho, pensamos que no era la mejor forma de
educar", argumentó el presidente del club Jokin Aperribay.
Sin
embargo, la postura del equipo donostiarra es única en la Liga
española, entidad que también tiene un acuerdo de patrocinio con una
casa de apuestas. Siete de los veinte clubes de esta competición lucen publicidad en sus camisetas y el resto ha firmado contratos con estas empresas como patrocinadores secundarios.
Una Ley que no llega
Hace un año, el
Ejecutivo de Pedro Sánchez se comprometió con Unidas Podemos a impulsar
una legislación estatal de la publicidad de los juegos de azar y las
apuestas en línea similar a la que rige a los productos del
tabaco para "reconducir" una situación en la que se utilizan "fórmulas
muy agresivas" vinculadas a bonos de acceso gratuito o a la imagen de
personas famosas.
Desde la Dirección General de Ordenación del Juego, dependiente de Hacienda, se ha hecho hincapié en que la publicidad del juego es "mala"
y aunque la ministra María Jesús Montero adelantó que el proyecto de
ley para modificar su regulación se presentaría "en breve", la
conclusión en pocos meses de dos legislaturas han impedido su
tramitación.
El Defensor del
Pueblo en funciones, Francisco Fernández Marugán, ha reclamado la
prohibición total de la publicidad de este sector al considerar que la
autorregulación no es eficaz para esta actividad económica, que ha de tratarse como otros productos adictivos como el tabaco o el alcohol, una postura que secunda también la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Fernández Marugán precisó que, de no prohibirse totalmente esta publicidad, se deben aumentar las franjas horarias en las que no se emitan estos anuncios para proteger a los menores y no se deben utilizar como reclamo publicitario a personajes famosos.
En
su momento, Montero advirtió de que la prohibición "a secas" y
"absoluta" de la publicidad del juego no sería una medida eficaz y abogó
por un modelo similar al del tabaco. "Ni en horarios infantiles
ni en acontecimientos deportivos ni en ningún entorno que sirva de
referencia para la configuración de la personalidad", sostuvo
la ministra en 2018, cuando recordó que son actividades legales, si bien
su publicidad debe estar "bien consignada" y limitada a "entornos donde
no haga daño".
Los empresarios exigen las mismas reglas para todos
Desde la patronal del juego privado en España, Cejuego, también se ha pedido en distintas ocasiones un reglamento de la publicidad del juego que afecte tanto al sector privado como al público
-es decir, que incluye a Loterías y Apuestas del Estado y la ONCE, que
suponen el 55% de los ingresos publicitarios del juego- y también a las
apuestas en línea.
Cejuego reconoce que no se deben emitir "miles de impactos" publicitarios en poco tiempo
como se hace en la actualidad y propone reducir el número de anuncios,
el tipo de mensajes e incluso la presencia de famosos durante eventos
deportivos que puedan estar siguiendo los jóvenes. En la actualidad, la publicidad en el juego responde a un código de conducta aprobado en 2012
en el que las empresas que deciden adherirse se "comprometen a
respetar" en sus anuncios sus normas de autorregulación, entre las que
se recoge una "especial atención" al horario de protección infantil.
Distintos
organismos reguladores de competencia entre los que se encuentra la
Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) han denunciado
sin embargo un "incumplimiento sistemático" de esas medidas de autorregulación y la proliferación "sin ningún tipo de límite" de esta publicidad en los medios de comunicación. Por ello, en la Conferencia Ibérica de Reguladores Independientes (CICA) destacaron en mayo la "imperiosa necesidad" de fijar una regulación del sector para prevenir la ludopatía y proteger a los menores.
Medios públicos, contrarios a esta publicidad
Antes de que la regulación llegue, han sido varias las cadenas autonómicas que han decidido prescindir de los anuncios de juego y casas de apuestas: Radiotelevisión Madrid, EITB, TV3 y Catalunya Ràdio. Fuentes
de la Asociación Española de Anunciantes han defendido la
autorregulación del sector y huir de un exceso de legislación, aunque
han recordado que el juego es una actividad permitida, han incidido en la necesidad de cuidar al público infantil. Será
el próximo Gobierno quien deba finalmente abordar la compleja tarea de
la regulación de la publicidad del juego en España, pendiente desde hace
años.