Las negociaciones para poner fin al conflicto del naval en la provincia de Pontevedra continúan en Vigo pese a que CCOO y CIG -con el apoyo posterior de UGT- ya han convocado dos jornadas de huelga en todo el sector del metal a partir del lunes 21. La reunión ente sindicatos y patronal se iniciaba a las ocho de la mañana en la sede de la Delegación de Traballo de Vigo con la esperanza de que se concretasen avances. Sobre la mesa, un documento consensuado por CIG, UGT y CCOO con sus reivindicaciones. Sin embargo, nueve horas después el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia (Asime), José María Hidalgo, veía prácticamente imposible que se alcanzase el esperado acuerdo este lunes. "Probablemente no haya muchas posibilidades de cerrar hoy el acuerdo, esta mañana hubo un paso atrás y ahora intentamos llegar a la situación que teníamos el sábado, que era mucho más optimista que la que tenemos hoy", detalló Hidalgo. La mesa de negociación se atascó en el punto relativo al concatenamiento de contratos por obra que se produce en las empresas del sector y en la necesidad de seguir las directrices que al respecto marca el convenio colectivo suscrito en mayo de 2006, que señala la necesidad de recurrir a la denominada ABE (Axencia Bolsa de Emprego). Ante la falta de avances, CCOO y CIG cumplieron sus amenazas y presentaron ante el registro de la Delegación de la Consellería de Traballo la convocatoria de dos jornadas de huelga. El paro de esta primera jornada (21 de mayo) afectaría a 22.000 operarios, mientras que la huelga para el martes engloba a los trabajadores del metal pontevedrés sujetos a convenios fuera de la provincia e incluye a PSA Peugeot Citroën, con una cifra conjunta que supera los 40.000 operarios. Las movilizaciones en la calle prosiguieron protagonizadas por alrededor de 2.500 huelguistas, con cortes en la zona portuaria de Guixar y en el centro de la ciudad, originando importantes retenciones de tráfico. Además, hasta las 14,30 bloquearon los accesos a la fábrica de PSA Peugeot Citroën en el polígono de Balaídos, donde agentes de la Policía Nacional custodiaban los accesos a esta planta automovilística. Fuentes sindicales precisaron que la negociación "no avanza, vamos para adelante y vamos para atrás" y precisaron que "o hay un acuerdo global o no hay acuerdo".