EFE | Los
principales mandatarios europeos despiden hoy en una ceremonia al
presidente saliente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, que
pasa el testigo a Christine Lagarde, la próxima presidenta de la entidad
y la primera mujer en ocupar este cargo.
En el acto, que se va a celebrar en la sede del BCE a partir de las
14.00 horas GMT, participan el presidente saliente de la Comisión
Europea (CE), Jean-Claude Juncker; la canciller alemana, Angela Merkel, y
los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, e Italia, Sergio
Mattarella. Draghi concluye el 31 de octubre su mandato de ocho años como presidente
del BCE, un periodo en el que tuvo que hacer frente a la crisis de
endeudamiento soberano de la zona del euro. Durante estos ocho años Draghi ha recortado el precio del dinero en
150 puntos básicos, hasta el 0 %, que es el interés que cobra a los
bancos en las operaciones de refinanciación semanales.
También ha bajado la tasa de interés a los depósitos bancarios en 125
puntos básicos, hasta dejarlo en el -0,5 %, por lo que el BCE cobra a
los bancos por el exceso de reservas a un día.
Pero la medida más polémica que ha aprobado el BCE en estos ocho años
fue comprar grandes cantidades de deuda pública y privada, sobre todo
deuda soberana.
En total, el BCE ha adquirido deuda por valor de 2,6 billones de
euros y, aunque en enero interrumpió las adquisiciones, a partir del 1
de noviembre las volverá a retomar a un rimo mensual de 20.000 millones
de euros porque la Eurozona se debilita más de lo que esperaban y la
inflación no sube.
Draghi, conocido como "SuperMario", concluye su mandato sin haber
subido los tipos de interés y habiendo sido el salvador del euro con un
par de frases breves con las que frenó los ataques especulativos contra
la divisa comunitaria.
"El BCE hará todo lo que sea necesario para salvar el euro. Y,
créanme, será suficiente", dijo Draghi un discurso a finales julio de
2012 en Londres.
Draghi (Roma, 1947) también subrayaba la disposición de la entidad a mantener a todos los países dentro de la unión monetaria.
A cambio todos los países del sur de Europa han tenido que hacer unas reformas económicas durísimas.
Lagarde (París, 1956) ha sido considerada afín a los estímulos
monetarios en época de crisis para estimular a la economía de la
eurozona.
Pero recientemente ha dicho en una entrevista que quiere conocer las
voces críticas con la política de bajos tipos de interés y que va a
revisar profundamente todas las medidas que el BCE ha aprobado y
analizar los beneficios y sus riesgos.