EFE | El empresario Juan Carlos Quer, padre de Diana, una joven madrileña de 18 años asesinada, ha confesado que, pese a que el juicio es inminente, nada “hará justicia” a su hija, cuyo “socorro” dice escuchar
cada
noche.
En su cuenta oficial de Twitter, ha escrito: “Diana, comienza el
juicio contra tu asesino confeso”, en alusión al único procesado, José
Enrique Abuín Gey alias el Chicle, que guió a los investigadores
hasta el pozo en el que escondió el cuerpo de esta chica, que salió a
una verbena y jamás regresó a su casa de veraneo en A Pobra do Caramiñal
(A Coruña). Y prosigue Quer: “No se te hará justicia porque ninguna
condena te devolverá la vida.
Cada noche escucho tus gritos de socorro
desde el interior del maletero de aquel coche”, un vehículo que
pertenecía al hombre que se sentará en el banquillo y en el cual
presuntamente la condujo hasta una antigua fábrica de gaseosas sin
actividad del vecino municipio de Rianxo. Juan Carlos Quer concluye el texto, que acompaña con una foto de su
hija mayor, del siguiente modo: “Cada noche siento más tu muerte que mi
vida”.
Agresión sexual
Abuín Gey, interno en la cárcel de Mansilla de las Mulas, en León,
pero trasladado hace semanas al centro penitenciario de Teixeiro para
facilitar su asistencia al juicio en la capital gallega, deberá
responder ante la Justicia por la presunta comisión de los delitos de
asesinato con alevosía y ensañamiento, detención ilegal y agresión
sexual.
Precisamente, dilucidar si Diana Quer sufrió una agresión
sexual, como defienden Fiscalía y acusación particular, será uno de los
puntos clave de la vista oral puesto que esta circunstancia es precisa
para que, junto al delito de asesinato, José Enrique Abuín Gey, padre de
una menor, sea condenado a la pena de prisión permanente revisable, la
que piden para él la familia de la víctima y el Ministerio Fiscal. Diana Quer no regresó el 22 de agosto de 2016 de la romería a la
que fue. Su cadáver fue hallado el 31 de diciembre de 2017, cuando
llevaba en la vetusta nave quinientos días.