EFE | El
expresidente de la Asamblea Nacional Catalana Jordi Sànchez y los
exconsellers Jordi Turull y Josep Rull han presentado un incidente de
nulidad ante el Supremo contra la sentencia que les condenó a entre 9 y
12 años de cárcel por sedición en el "procés" como paso previo a acudir
al Tribunal Constitucional.
La defensa de los tres líderes independentistas, ejercida por Jordi
Pina, insiste en la vulneración de una serie de derechos fundamentales
de sus representados y considera que el tribunal del "procés" no reparó
lo suficiente en ello en la sentencia. Consciente de que este paso es requisito imprescindible para acudir
al Tribunal Constitucional en amparo, la defensa ha presentado un
incidente de nulidad contra la sentencia que condenaba a Turull a 12
años de prisión por sedición y malversación durante el proceso
independentista de Cataluña en 2017, a Rull a 10 años y medio por
sedición y a Sànchez a 9 por este mismo delito.
Además de la recurrente denuncia de vulneración de derechos como el
de defensa o a un juez imparcial, los condenados -que piden que sea un
tribunal diferente quien decida sobre sus recursos- también alegan una
afectación al derecho a un proceso con todas las garantías por las
filtraciones producidas días antes de hacerse pública la sentencia.
La
defensa de los tres, que en esta ocasión no concurren como candidatos
por JxCat al estar condenados en firme, reprocha a la Sala una “voluntad
de escarmentar a los máximos líderes políticos y sociales del
movimiento independentista” y recuerda que ningún ciudadano que acudió a
votar en el referéndum del 1-O, declarado ilegal, ha sido procesado por
sedición.
Menciona, como hicieron sus defendidos en el juicio,
que la convocatoria de referéndum no está tipificada como delito y
recuerda en este punto la reciente propuesta del presidente del Gobierno
en funciones y candidato del PSOE a la Moncloa, Pedro Sánchez, de
reintroducir de este delito en el Código Penal.En base a eso,
añade, “para los acusados resultaba sencillamente imprevisible que su
actuación pudiera calificarse como constitutiva de un delito tan
extraordinariamente grave como la sedición”.
Alega también la
defensa una “falta absoluta de motivación” de los delitos por parte del
tribunal y considera que ha incurrido “en una patente desproporción
punitiva desalentadora del ejercicio de derechos fundamentales básicos
en una sociedad de libertades”.