EFE | El
Parlament ha desafiado las advertencias del Tribunal Constitucional y
ha aprobado, aunque no publicado, una moción en la que expone su
voluntad de "ejercer la autodeterminación", en una mañana que se ha
convertido en una carrera entre el TC y el presidente de la cámara
catalana, Roger Torrent, que buscaba esquivar la desobediencia.
La contrarreloj entre el parlamento catalán y el alto tribunal ya empezó el pasado lunes, cuando ambos organismos decidieron avanzar sus
plenos programados para hoy a las 09.00 y las 09.30 horas,
respectivamente. Torrent quería conseguir que la polémica moción, presentada por la CUP,
se pudiera votar antes de que el TC decidiera si suspendía su admisión a
trámite, pues si esto sucedía corría el riesgo de incurrir en un delito
de desobediencia, ya que está apercibido de las posibles consecuencias
penales de tramitar mociones que reafirmen el objetivo de la
autodeterminación, como es el caso de este texto.
De hecho, tras conocerse la decisión del TC de suspender la admisión a
trámite de la moción, el Parlament ha decidido no publicar el texto en
su boletín oficial, aunque fuentes jurídicas han precisado a Efe que la
moción ya no tenía validez técnica desde el momento en que ha quedado
suspendida su tramitación.
Según fuentes parlamentarias, la 'photo finish' ha sido la siguiente:
Torrent ha dicho que la moción quedaba aprobada -con los votos de
JxCat, ERC y CUP, y la abstención de comunes- a las 10.06 horas, y los
servicios jurídicos del Parlament han recibido un correo en el que se
les comunicaba el acuerdo del TC a las 10.09 horas.
En el pleno de este martes, el TC también ha acordado apercibir por
cuarta vez a Torrent, que aún no ha recibido la notificación oficial.
Fuentes jurídicas señalan que, a partir de ahora, el procedimiento en
el Constitucional seguirá su curso y se estudiará a fondo el asunto
para determinar si procede deducir testimonio ante la Fiscalía.
En el Parlament, el debate previo a la votación del texto de la CUP
ha sido convulso desde el minuto cero: nada más empezar la sesión, ERC
ha pedido que la polémica moción fuera el primer punto del día, algo que
han secundado JxCat, comunes y CUP, pero que ha provocado indignación
en el resto de grupos. Desde las filas de Cs, PSC-Units y PPC han considerado que esta
modificación del orden del día es una maniobra "injustificada" y
"arbitraria" que constituye "menosprecio a la institución", y han
reclamado un informe de los letrados al respecto y que se reuniera la
Junta de Portavoces.
Pese a estas peticiones, Torrent ha seguido adelante con el debate,
en el que las fuerzas independentistas han reivindicado el derecho del
Parlament a "hablar de todo" sin cortapisas del TC.
Poco después de la votación, Ciudadanos ha anunciado que denunciará
al presidente del Parlament ante la Fiscalía porque, a su juicio, ha
"consumado un delito de desobediencia" al haber permitido el debate
sobre la moción de autodeterminación.
El polémico punto del texto de la CUP, dice, literalmente, que el
Parlament "expresa su voluntad de ejercer de forma concreta el derecho a
la autodeterminación y de respetar la voluntad del pueblo catalán" y
reclama "la amnistía total para todos los represaliados como parte de la
solución al conflicto catalán entre Cataluña y el Estado español".