EFE | Un estudio multicéntrico de científicos españoles ha identificado
biomarcadores cardiovasculares que pueden predecir el riesgo de sufrir
arritmias, infarto agudo de miocardio o angina, ictus y otras
enfermedades graves a corto plazo (unos 30 días) y tras un año de
seguimiento, después de sufrir una neumonía.
La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica
(SEPAR) y el Instituto de Salud Carlos III han financiado este estudio,
que ha sido desarrollado por investigadores neumólogos de cuatro
hospitales españoles, especialistas en análisis clínicos y un
cardiólogo: el Clínic de Barcelona, La Fe de València, el de Mataró y el
de Galdakao (Vizcaya). Los resultados de este novedoso estudio han sido facilitados hoy,
martes, por la doctora Rosario Menéndez, del Hospital La Fe y
coordinadora del Año SEPAR de las Infecciones Respiratorias, durante su
intervención en la Jornada del Día Mundial de la Neumonía, organizada
por la propia SEPAR en Barcelona.
La doctora Menéndez ha precisado que este estudio sobre la
identificación de los biomarcadores para predecir el riesgo
cardiovascular tras una neumonía permitirá tratar a los pacientes de
forma más personalizada.
"Los pacientes que sobreviven a una neumonía adquirida en la
comunidad (NAC) continúan teniendo, durante los diez años siguientes, un
riesgo de complicaciones y mortalidad cardiovascular más alto comparado
con pacientes de edades y comorbilidades (con otras enfermedades)
similares", ha indicado.
También ha recordado que "en los últimos años se ha demostrado que
la neumonía supone un factor de riesgo cardiovascular a corto y largo
plazo.
Es por ello de vital importancia identificar aquellos pacientes
en riesgo de desarrollar estos problemas, para intervenir a tiempo".
El estudio en el que han participado especialistas de los cuatro
hospitales citados ha incluido a un total de 730 pacientes
hospitalizados con neumonía, a los que se ha seguido prospectivamente
durante un año.
El primer día, a los 4 o 5 días y en el día 30 tras el diagnóstico de
neumonía se efectuó a estos pacientes un análisis de biomarcadores como
la proadrenomedulina, la proBNP o la endotelina, entre otros.
De los pacientes incluidos con NAC, un 13 % desarrollaron algún tipo
de enfermedad cardiovascular durante los primeros 30 días y un 9,2 % más
en el seguimiento a un año.
Según datos facilitados hoy por el doctor Carlos Jiménez, presidente
de SEPAR, la neumonía provoca entre 9.000 y 10.000 muertes cada año en
España, y es más frecuente en los hombres mayores de 65 años.
Esta enfermedad suele aparecer en invierno y debido a la presencia de
factores de riesgo que van desde enfermedades crónicas previas al
tabaquismo, y se transmite porque los gérmenes (bacterias, virus y
hongos) pasan de una persona a otra a través de las gotitas de líquido
que salen de la nariz o de la boca de personas infectadas al toser o
estornudar.
Jiménez ha alertado de que cinco de cada cien personas ingresadas por
neumonía fallecen y que esta cifra aumenta hasta 25 de cada cien cuando
han estado en la unidad de cuidados intensivos.
Menéndez ha añadido que esta enfermedad supone unos 100.000 ingresos
anuales en los hospitales españoles, con un coste de unos 479 millones
de euros por año.
"La mejor forma de prevenirla es la vacunación, con la vacuna antigripal y la antineumocócica", ha considerado la especialista.
Actualmente, existen dos vacunas frente al neumococo: la de
polisacaridos capsulares y la nueva vacuna conjugada 13 valente, que no
necesita revacunación.
La vacunación está recomendada en mayores de 65 años y en cualquier
edad en personas con algún factor de riesgo, incluyendo el tabaquismo,
pero también se recomienda en personas inmunodeprimidas, a las que se
les ha extirpado el bazo y a quien tenga implantes cocleares, entre
otras consideraciones.