EFE | Las
autoridades chinas cuestionaron este martes la independencia judicial
de Hong Kong tras la decisión del Tribunal Superior de Justicia
hongkonés de que la ley que prohíbe el uso de máscaras en las protestas
en la ciudad es anticonstitucional, mientras un centenar de estudiantes
permanecen atrincherados en la universidad.
Un portavoz del Legislativo chino, la Asamblea Nacional Popular (ANP),
mostró su disconformidad con la decisión, que declaró anticonstitucional
esa ley, en vigor desde principios de octubre y con la que el Gobierno
local buscaba facilitar el trabajo de la Policía en las protestas que
afectan a la ciudad desde junio. La idea de Pekín es que solamente la ANP, y no la
Justicia hongkonesa ni cualquier otro órgano, puede decidir si las leyes
locales se ajustan o no a la Ley Básica, la carta magna local.
Y, en su opinión, la ley de la época colonial de la que se sirvió el
Gobierno hongkonés para prohibir el uso de máscaras sí que está, al
contrario de lo que opina el Tribunal Superior de Justicia, en línea con
la Ley Básica. No es la primera vez que el
Legislativo chino intenta trazar los límites de la Constitución
hongkonesa: la interpretó al menos en cinco ocasiones para orientar
reformas electorales, delimitar el mandato del jefe del Gobierno local o
el juramento de los legisladores.
En este caso,
Pekín cree que el fallo "debilita gravemente" el poder de las
autoridades locales, aunque no anunció si llevará a cabo acción alguna
para anularlo. Pero algunos expertos creen que la
ANP tomará cartas en el asunto: "Es de esperar que actúen pronto",
comentó Lau Siu-kai, vicepresidente de la Asociación China de Estudios
de Hong Kong y Macao, al rotativo South China Morning Post.
Un "desafío descarado" al legislativo de Pekín
No sólo la ANP se ha pronunciado, ya que esta misma mañana también lo
hizo Consejo de Estado (Ejecutivo), que emitió un comunicado a través de
su Oficina para Asuntos de Hong Kong y Macao en el que advirtió de que
el Tribunal hongkonés está "desafiando descaradamente" la autoridad de
la ANP y el poder otorgado a la jefa del Gobierno de la ciudad, Carrie
Lam.
Según el portavoz de dicha Oficina, Yang Guang,
la ley antimáscaras "ha jugado un papel positivo en la prevención de la
violencia y el desorden". Cabe recordar que la ley todavía no ha sido invalidada, y está prevista una audiencia mañana para dilucidar el fallo.
La norma consideraba delito el uso de máscaras en manifestaciones,
bajo penas de hasta un año de cárcel y multas de hasta 25.000 dólares
hongkoneses (casi 3.200 dólares); en caso de no retirarlas si lo pedía
un agente, las penas eran de seis meses de cárcel y 10.000 dólares
hongkoneses (1.275 dólares). Hasta el 7 de
noviembre, la Policía arrestó a 247 hombres y 120 mujeres ante la
sospecha de haber infringido la regulación, de los que 24 han sido
llevados ante la Justicia.
La polícia detiene a un millar de personas en la Universidad
Mientras, la tensión en la Universidad Politécnica hongkonesa entre
policías y manifestantes atrincherados en el campus remitió este martes
después de que 600 activistas, incluidos 200 menores, abandonaran el
complejo; los mayores de edad fueron detenidos y los menores, liberados
tras ser registrados por los agentes. Al hacer balance de la situación, la Policía informó de que ayer detuvo a 1.100 personas y requisó 3.900 cócteles molotov.
En otra comparecencia, Lam dijo que todavía hay un centenar de
personas dentro de esta institución, que desde el domingo ha sido
asediada por los agentes bajo la amenaza de que cualquiera que salga del
campus será arrestado y acusado de causar disturbios.
Por su parte, Amnistía Internacional pidió este martes a la Policía
que no dispare gas lacrimógeno y pelotas de goma a quienes traten de
escapar del centro a fin de aliviar la situación.
"La violencia en Hong Kong es alarmante, pero la dura respuesta policial
es la causa principal de esta escalada. Amenazar con el uso de fuego
real como han hecho es un paso más y sólo aumenta el riesgo de que haya
una tragedia", indicó el organismo en un comunicado.
Con todo, el pasado lunes por la noche se produjo un pequeño avance en medio
de la violencia, cuando más de 10 directores de escuelas secundarias y
varias figuras de renombre acudieron a la Politécnica para negociar una
solución entre los estudiantes y la Policía. Poco
después, unas 190 personas, incluidos 50 trabajadores y estudiantes
universitarios, abandonaron el campus, mientras que el resto (hasta 600)
lo hizo en las horas posteriores.
Nuevo jefe policial
Por otro lado, el Gobierno hongkonés anunció este martes el
nombramiento de un nuevo jefe de la Policía, Tang Ping- keung, quien
sustituye a Lo Wai-chung, que se jubiló tras 35 años.
Lam le agradeció su "dedicación y determinación para proteger Hong
Kong y defender el Estado de derecho durante los disturbios de los
últimos meses".
En una entrevista publicada hoy por
South China Morning Post, Tang dijo que los 31.000 efectivos de los que
dispone la Policía no son suficientes para poner fin a los disturbios y
pidió el apoyo de los hongkoneses. Para ello, les
demandó que condenen la violencia de los manifestantes en lugar de
"señalar con el dedo" a la Policía, ya que "su silencio y tolerancia
sólo alientan a los radicales enmascarados que causan estragos".