EFE | Unidas
Podemos se ha sumido esta última semana en una estrategia de apagón
informativo que ha llevado a sus líderes a no tener agenda pública ni
apariciones en los medios de comunicación e incluso a reducir la
presencia en redes sociales con el argumento de eliminar todo ruido en
la negociación con el PSOE.
Desde la firma del preacuerdo para un gobierno progresista del pasado
martes 12 de noviembre, solo ha habido una convocatoria de Podemos: la
rueda de prensa en la que la portavoz, Noelia Vera, informó de la
consulta a la militancia sobre el pacto. Aunque, según han dicho a Efe fuentes de Podemos, Pablo
Iglesias reaparecerá mañana con una charla en la Facultad de Derecho de
la Complutense, hasta ahora ni el secretario general de la formación
morada ni su número dos, Irene Montero, han tenido agenda pública ni
entrevistas. Todo lo que ha trascendido ha sucedido por escrito.
El jueves, dos días después del pacto, el secretario general de Podemos
publicó una carta a la militancia en la que avisaba de que se
encontraría con "muchos límites y contradicciones" y les tocará "ceder
en muchas cosas" con el PSOE. Hubo que esperar a este
lunes para volver a tener noticias de Pablo Iglesias, esta vez en forma
de artículo de opinión en el periódico británico The Guardian, donde
hizo una férrea defensa de su pacto con Pedro Sánchez y puso en valor la
futura coalición como la mejor garantía para frenar el auge de la
extrema derecha y proteger las libertades y el Estado de bienestar.
También la presencia en Twitter del que se perfila como vicepresidente
si hay gobierno progresista ha descendido notablemente desde el martes
pasado: en total, nueve mensajes propios desde entonces y alguna réplica
a posicionamientos ajenos. La respuesta a la
sentencia de los ERE de ayer fue su mensaje en la red de los 140
caracteres con mayor contenido político y quizás el de menos sea el
último: la recomendación "The Tunnel", una serie sobre geopolítica,
globalización y proyecto europeo de la que dice haber acabado la segunda
temporada.
Lo mismo sucede con Irene Montero -que no
escribe un tuit propio desde el anuncio del Gobierno de coalición- y el
resto de dirigentes de la formación morada. También
'ministrables' como Yolanda Díaz -de Galicia en Común- han desaparecido
del mapa al igual que ha hecho Jaume Asens, de En Comú Podem, después
del apagón informativo pactado en el seno del grupo de Unidas Podemos,
según han explicado fuentes del grupo.
Suscribe la
estrategia Izquierda Unida, cuyos dirigentes ni siquiera convocaron a
los medios tras la Asamblea Política del sábado que acordó consultar a
la militancia la entrada en el Gobierno. Esta
estrategia contrasta con la que el partido de Pablo Iglesias tomó
durante las negociaciones con el PSOE de julio, cuando hubo agenda
mediática constante excepto en los días previos a las dos votaciones de
investidura, y tanto el 23 de julio como el 25 hubo una maratón de
dirigentes en los medios de comunicación.
Según
apuntan algunas fuentes de la formación morada, ese silencio es una
prueba de la voluntad firme de que nada se tuerza en la negociación con
el PSOE que tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias llevan personalmente
y de forma discreta, con el apoyo de las portavoces parlamentarias,
Adriana Lastra e Irene Montero. Nada queda ya en
Podemos de aquella petición que hizo Iglesias a Sánchez el 22 de enero
de 2016, cuando le sugirió retransmitir las negociaciones para que
fueran transparentes después de ofrecerse como su vicepresidente.
Casi cuatro años después, los dos actores anunciaron por sorpresa un
pacto con diez puntos en el Congreso que habían negociado en la más
absoluta discreción y lo hicieron sin aceptar preguntas de la prensa.
Ese acuerdo, que para ser realidad requiere recabar los apoyos
parlamentarios suficientes, sí incluye esta vez que Pablo Iglesias sea
vicepresidente.