EFE | El
Parlamento de Bolivia ya tiene los proyectos para agilizar las nuevas
elecciones, con las que se busca pacificar un país donde la violencia
tras los anteriores comicios fallidos supera los treinta muertos, a los
que se llora con rabia.
La presidenta interina, Jeanine Áñez, aparecía a primera hora a las
puertas del Parlamento en La Paz advirtiendo de que iba a llamar a las
urnas por decreto, como sucedió en la anterior crisis de semejante
gravedad en el país en 2005. Mientras en la vecina ciudad de El Alto se lloraba a los muertos que
la Defensoría del Pueblo sospecha que pudieron caer por disparos de
militares, aunque el Gobierno provisional lo niega.
Pulso en el Parlamento
"Si
la Asamblea no permite que lo hagamos de esa manera legal, pues
buscaremos otro mecanismo", avisaba Áñez a un Parlamento con mayoría del
Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales. La posibilidad de que la jefa de Estado provisional convocara
elecciones por decreto recordó a la salida que buscó el entonces
presidente Eduardo Rodríguez Veltzé en la crisis de 2005, que
precisamente llevaron al poder a Morales."De que elecciones va a haber en el país, sí, nosotros lo garantizamos", aseveró la mandataria interina.
El MAS respondió al pulso poco después presentado un anteproyecto
para acelerar las elecciones, que en Bolivia requieren un proceso de
tres meses, con una propuesta que incluso plantea la cita con las urnas
para el 12 de enero de 2020.El texto busca de forma "excepcional"
acortar plazos para ir a nuevas elecciones "lo más antes posible", en
una señal clara del partido ante el Gobierno interino, como la definió
la presidenta de la Cámara de Senadores de Bolivia, Eva Copa. La
propuesta del MAS es que un nuevo órgano electoral fije un calendario
para nuevos comicios con el mismo censo electoral y partidos políticos
que en los comicios fallidos del 20 de octubre, aunque con la
posibilidad de otros candidatos.
Como si fuera una película de intriga, al anteproyecto del MAS le
salió en la tarde la alternativa del Gobierno interino, un proyecto de
ley que apuesta por un nuevo padrón electoral, nuevas candidaturas
políticas y sin pasar por las primarias."Que Dios permita que
tengamos elecciones transparentes, que Dios ilumine a la Asamblea
Legislativa", exclamó Áñez antes de dar salida al proyecto desde el
palacio de Gobierno al vecino Parlamento.
Una paz que no llega
Unos y otros repitieron una vez más que los comicios son la vía para traer al país una paz que no llega.Mientras
los políticos jugaban sus bazas en La Paz, arriba en El Alto se lloraba
a los últimos ocho muertos en la violencia que no cesa en Bolivia desde
los fallidos comicios del 20 de octubre, que suma 32 muertos y 770
heridos según datos oficiales.
El dolor y la rabia eran evidentes
en el barrio alteño de Senkata, que empezaba a despedir a las víctimas
fatales de los disturbios en la víspera frente a una refinería de gas.Los
ánimos estaban exacerbados en la parroquia San Francisco de Asís, donde
los cuerpos de varios de los fallecidos yacían sobre las bancas del
templo mientras avanzaba el trabajo de médicos forenses.
"Lo han
matado a mi hermano como a un perro, yo me siento dolido. Anoche lloré
toda la noche, estoy seco, toda mi familia ha llegado y hasta ahora no
podemos aceptar la muerte", confesó a Efe uno de los familiares.La
gente está "con la sangre hirviendo", exclamaba otro familiar, que
exigía que las autoridades "respondan por nuestros muertos".
La
Defensoría del Pueblo de Bolivia tiene indicios de que las fuerzas de
seguridad dispararon a civiles en un operativo de desbloqueo a una
planta de combustible que dejó al menos ocho muertos y decenas de
heridos.La defensora del Pueblo, Nadia Cruz, declaró a Efe que
"una señal del Gobierno clara tiene que ser no dejar que esto quede en
la impunidad".
El Gobierno acusa a Morales
El
sonido del día salió del Ministerio de Gobierno, que difundió un video
el que un líder cocalero conversa por teléfono en altavoz supuestamente
con Evo Morales, asilado en México, quien le incita a bloquear el paso
de alimento a las ciudades en Bolivia.
El ministro interino Arturo
Murillo anunciaba una denuncia por "crímenes de lesa humanidad" contra
Morales, sin que la autenticidad de la voz haya sido confirmada por
fuentes independientes. La Policía presentó después a un hijo del
dirigente cocalero, en cuyo teléfono móvil supuestamente fue hallado el
video difundido por las autoridades.
Morales salió hacia México el
pasado 11 de noviembre, después de que el día antes anunciara su
renuncia forzado por los militares, tras un supuesto fraude en los
comicios del 20 de octubre en los que había sido proclamado vencedor
para un cuarto mandato consecutivo. El día se cerraba en Bolivia
con la imagen desde el Palacio de Gobierno de la ministra de Culturas,
la indígena aimara Martha Yujra, una alteña que entre lágrimas rogaba
paz para su convulso país.