EFE | Evo
Morales fue acusado hoy formalmente de delitos como terrorismo
y sedición por el Gobierno interino de Bolivia, con base en "pruebas"
como un video en el que se atribuye su voz para supuestamente incitar a
bloqueos de ciudades en el país. La denuncia contra Morales, asilado en México, fue presentada en la
Fiscalía de La Paz por el ministro interino de Gobierno (Interior),
Arturo Murillo.
Denuncia contra Morales
El ministro dijo a los medios que el Gobierno de la presidenta
provisional boliviana, Jeanine Áñez, pide las máximas penas por estos
delitos. Las penas por terrorismo en Bolivia van de quince a veinte años de
prisión y la sedición está penada con uno a tres años de cárcel. "Las pruebas están claras", defendió Murillo, en referencia a un
vídeo en que se escucha una voz atribuida a Morales, cuya autenticidad
no ha sido demostrada por fuentes independientes
La voz, por teléfono supuestamente desde México, incita a un dirigente cocalero en Bolivia a mantener bloqueadas las ciudades. "Evo dice que maten a los bolivianos haciendo cerco a las ciudades",
exclamó el ministro, para denunciar que "esa es la verdadera cara, el
verdadero rostro " de Morales.
La denuncia es también contra el que fuera ministro de Presidencia, Juan Ramón Quintana, en paradero desconocido. El titular de Gobierno recordó que Quintana, un exmilitar metido en
política que representó el núcleo duro de varios gobiernos de Morales,
amenazó con que Bolivia se convertiría en "un nuevo Vietnam".
La situación en Bolivia
Murillo aseguró que el 70 por ciento de Bolivia no presenta
conflictos, pues se localizan especialmente en puntos como el Chapare,
una zona cocalera donde se dio a conocer Evo Morales como sindicalista
antes de llegar al poder, y en donde mantiene muchos seguidores. Además de Senkata, un punto de la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, donde afines a Morales protestan frente a una refinería.
El ministro afirmó que se intenta "agotar la vía del diálogo" con los
manifestantes antes de emplear la fuerza para levantar bloqueos. El Gobierno de Áñez no prevé "medias excepcionales" para afrontar las
protestas, porque "prácticamente todo está controlado", aseveró.
Investidura de la Fiscalía
Por su parte, el fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, dijo en
rueda de prensa que el Ministerio Público ya investiga la veracidad del
video que se atribuye a Morales. Para ello ha pedido a la Cancillería de Bolivia que contacte con la de México por si necesita su apoyo. La investigación incluye pruebas periciales para determinar la
veracidad de la voz, además de que se ha solicitado a la Empresa
Nacional de Telecomunicaciones (Entel) de Bolivia que informe si el
teléfono desde el que supuestamente habla Evo Morales desde México es
del Estado boliviano.
Si fuera así, podría incurrir en un uso indebido de bienes del Estado, advirtió Lanchipa.
La Policía boliviana localizó en la región oriental de Santa Cruz el
celular en que se descubrió el video con la conservación entre un
dirigente cocalero y supuestamente Evo Morales, recordó el fiscal.
La crisis en Bolivia
Bolivia lleva sumida en un grave conflicto desde el día después de
las elecciones del pasado 20 de octubre, cuando comenzaron las denuncias
de fraude a favor de Evo Morales, que fue proclamado después vencedor
para un cuarto mandato consecutivo. El pasado 10 de noviembre la Organización de Estados Americanos
advirtió en un informe graves irregularidades en los comicios y Morales
anunció su renuncia, presionado por las Fuerzas Armadas, para al día
siguiente salir asilado hacia México.
La renuncia de Morales es calificada de "golpe de Estado" por varios
gobiernos y políticos latinoamericanos, mientras que otros países han
reconocido al Ejecutivo interino de Áñez y parte de la comunidad
internacional ha instado al diálogo sin pronunciarse sobre la crisis
política.