EFE | El
presidente catalán, Quim Torra, ha apostado hoy por abrir un
"diálogo serio y con contenido" entre la Generalitat y el Gobierno, que
implique que él se reúna con el jefe del Ejecutivo central, Pedro
Sánchez: "Me tiene que llamar", ha recalcado.
En la sesión de control al presidente de la Generalitat, en el pleno del
Parlament, Torra ha planteado sus líneas rojas para la mesa de
negociación que intentarán acordar ERC y el PSOE. "Basta de fotos, no queremos más fotos con flores", ha subrayado Torra,
que defiende "un diálogo de gobierno a gobierno, en el que los
presidentes de los gobiernos se reúnan, y por eso el señor Sánchez me
tiene que llamar".
Precisamente esta mañana el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès,
ha afirmado que "no es descartable" que Torra esté en una futura mesa
de negociación con el Gobierno español, aunque tampoco lo ve "necesario"
si en ella no participa Pedro Sánchez.
"Hemos de tener flexibilidad. Si una parte decide enviar un
determinado rango, la otra parte deberá enviar el mismo rango, esto es
lógico en cualquier negociación", ha destacado Aragonès, que ha urgido a
Sánchez a recuperar la "comunicación institucional" con Torra, porque
"no puede ser que el presidente del Gobierno español decida no hablar
con el presidente de la Generalitat".
Las palabras de Aragonès han generado malestar en las filas de
JxCat, cuyo presidente de grupo parlamentario, Albert Batet, ha
reaccionado en Twitter afirmando que "excluir al presidente Torra es no
respetar las instituciones catalanas".
Si se quiere negociar entre gobiernos "de forma razonable", ha
señalado Batet, "quien debe fijar las condiciones son los gobiernos o
los partidos que forman los gobiernos", y ha advertido de que un
"diálogo sin condiciones quiere decir diálogo sin exclusiones".
En respuesta a una pregunta justamente de Batet en la sesión de
control en el Parlament, Torra ha dicho que es "evidente" que las
fuerzas independentistas defenderán la autodeterminación y la libertad
de los presos en una eventual mesa de negociación. Pero para que este diálogo tenga utilidad, ha avisado, tiene que
haber "garantías de que esto realmente funcionará" y se podrá "hablar de
todo, libremente".
"El 'apoyaré' ya lo hemos vivido", ha comentado en tono irónico
Torra, en alusión a la promesa lanzada por José Luis Rodríguez Zapatero
antes de convertirse en presidente del Gobierno, en un mitin junto a
Pasqual Maragall en Barcelona, en el que se comprometió a apoyar el
nuevo Estatut que aprobase el Parlament.
También en la sesión de control, el primer secretario del PSC, Miquel
Iceta, se ha interesado por el contenido que Torra quiere dar a la
nueva reunión de la mesa de diálogo entre partidos en Cataluña.
Torra no le ha dado detalles sobre esta mesa catalana, que podría
reunirse en diciembre, y ha insistido en la necesidad de establecer un
diálogo "de gobierno a gobierno", donde Cataluña y España se reconozcan
como "dos sujetos políticos" y en el que el presidente del Gobierno
"llama" al presidente catalán "para poder hablar".
Por otra parte, el presidente del grupo de Ciudadanos en el
Parlament, Carlos Carrizosa, ha protagonizado un rifirrafe con Torra y
JxCat, al vincular a consellers y a un "amigo" de la diputada Aurora
Madaula con irregularidades o presuntos casos de corrupción.
Crítica por las pocas medidas del gobierno ante la crisis climática,
la presidenta del grupo de Catalunya En Comú Podem, Jéssica Albiach, ha
reprochado a Torra que "pierdan la energía" mirándose de "reojo" entre
los independentistas en lugar de "mirar a la cara a todas las personas
que enferman" por contaminación.
Torra ha dicho que lo que él espera es que un posible Ejecutivo de
PSOE y Unidas Podemos tire adelante medidas como la reversión de la
reforma laboral y la "ley"mordaza", abonar los recursos de la
disposición adicional tercera del Estatut y la financiación autonómica
pendiente de "casi 3.000 millones de euros", y que no se recurran al
Tribunal Constitucional decisiones del Parlament.