EFE | El
líder del PP, Pablo Casado, ha insistido este jueves en que no va a
facilitar la investidura del candidato socialista, Pedro Sánchez, ni con
su abstención ni de ninguna otra manera porque no será "cómplice" de un
Gobierno que ve "abocado al fracaso" y que se intenta construir "en el
cráter de un volcán".
En declaraciones al entregar las credenciales en el Congreso como
diputado electo, ha asegurado que no ha cambiado de postura, sino que es
Sánchez quien ha "quemado las naves" y que no se puede exigir
responsabilidad al PP para que facilite la configuración de un Gobierno
que evite una nueva convocatoria electoral. Casado ha puntualizado que al PP no se le pide su
abstención, ni siquiera "técnica o táctica" como al PSOE en 2016, sino
que lo que se le reclama para facilitar la investidura son "56 síes",
los que le harían falta a Sánchez para poder ser presidente si no
consigue un acuerdo con Unidas Podemos y otros partidos.
Y esto dejaría al país "sin alternativa", al igual que una gran
coalición entre lo dos partidos que supondría meter al PP "en el barco
del PSOE" solo para "alargar la agonía un año más" porque Casado se ha
mostrado convencido de que el Gobierno que se configure con estas
premisas "fallará". Para Casado no existe "ningún
tipo de salvaguarda" posible que garantice al PP que Sánchez no les va a
traicionar al día siguiente, si consiente en establecer una gran
coalición, y ha recriminado el "cordón sanitario" que los socialistas
han establecido con su partido desde 2003, con el Pacto del Tinell.
El presidente del PP ha advertido de que el Gobierno no puede hacer "ni
una cesión más" a los nacionalistas catalanes ni a los vascos, porque
el Estado se convertiría en "fallido" si se sigue "desmembrando" y ha
reprochado al PSOE que negocie los presupuestos de Navarra con Bildu. "No es lo mismo ser el partido de los terroristas que de las víctimas",
ha dicho en este sentido, tras reprochar que Sánchez "intenta poner el
foco en el partido de Ortega Lara, mientras negocia los presupuestos en
Navarra con el partido de sus carceleros, ¡hasta ahí podíamos llegar!".