EFE | El
Senado de Chile aprobó ayer por unanimidad un proyecto de ley
que supondrá un aumento gradual de las pensiones más bajas en hasta un
50%, y que tras su aprobación el martes por la Cámara de Diputados
quedó listo para su promulgación como ley.
La iniciativa forma parte de la agenda social del Gobierno del
presidente Sebastián Piñera derivada del estallido ciudadano que vive el
país desde hace casi siete semanas y que tiene en el modelo privatizado
de pensiones chileno una de sus principales quejas. El acuerdo ha sido fruto del entendimiento logrado en el marco de la
discusión del Presupuesto entre los legisladores oficialistas y los de
la oposición.
La subida de las pensiones que perciben las personas más vulnerables
se comenzará a aplicar gradualmente desde diciembre de este año y serán
cerca de 1.600.000 los beneficiados con este proyecto, ya a un paso de
su promulgación como ley.
El proyecto aprobado por los legisladores chilenos aumenta el valor
de la Pensión Básica Solidaria (PBS), que se otorga a las personas que
no han podido acceder a una pensión; e incrementa la Pensión Máxima con
Aporte Solidario (PMAS), que es aquella sobre la cual no es necesario
que el Estado haga una aportación extra.
Este Aporte Previsional Solidario (APS), que supone un complemento a
los jubilados que cotizaron en el sistema de pensiones privatizado pero
que reciben jubilaciones muy bajas, también subirá como consecuencia del
aumento del PBS y de la PMAS.
Así, en diciembre de este año subirá la PBS en un 50 % para los
pensionados de 80 años o más, lo que equivale a 55.100 pesos (cerca de
70 dólares). En total, aumentará de 110.201 pesos (unos 140 dólares) a
165.302 pesos (unos 210 dólares).
En el caso de la PMAS se establece que para diciembre de este año
habrá un aumento de un 50 % para los pensionados de 80 años o más, y
llegará a 488.000 pesos (unos 619 dólares).
Ambas experimentarán una subida en un 30 % para los pensionados de 75
a 79 años de edad y en un 25 % para los pensionados menores de 75; y
aumentarán de manera progresiva en los años 2021 y 2022 hasta alcanzar
el 50 %.
El proyecto también permite que quienes perciben pensiones de
invalidez o solidarias no pierdan ese beneficio si además perciben
ingresos laborales. "El aumento en las pensiones de los beneficiarios del Pilar Solidario
será una realidad. El Senado acaba de despechar la ley corta y desde
diciembre más de un millón y medio de chilenos, pertenecientes al 60 %
más vulnerable, serán beneficiados con esta iniciativa", celebró la
ministra de Trabajo, María José Zaldívar, en su cuenta de Twitter.
"Es un primer gran paso, pero ahora debemos avanzar en mejorar el
Pilar Contributivo. Las personas de clase media tienen el mismo derecho
que los beneficiarios del Pilar Solidario en ver mejoradas sus pensiones
y en eso debemos enfocarnos", agregó en otro tuit.
Modelo cuestionado
El sistema de pensiones es uno de los puntos que más rechazo concita
en la sociedad chilena. Está basado en el ahorro individual obligatorio
mediante el cual cada trabajador aporta un 10 % mensual de su sueldo
bruto a un fondo de pensiones personal del que puede disponer cuando se
jubila y que es gestionado por las denominadas Administradoras de Fondos
de Pensiones (AFP).
Estas entidades privadas obtienen cada año millonarias ganancias con
las inversiones que realizan con las cotizaciones de los trabajadores,
aunque las pensiones que entregan son en promedio de unos 220 dólares,
poco más de la mitad del sueldo mínimo, que está en 422 dólares
mensuales.