EFE | El
líder del PP, Pablo Casado, no cree que el presidente del Gobierno en
funciones, Pedro Sánchez, vaya a "rondar a su balcón" en enero si no
fructifican las negociaciones con ERC, según han apuntado hoy fuentes de la dirección del partido.
En el cóctel tras el acto de aniversario de la Constitución en el
Congreso, los populares han corroborado el análisis de la situación de
bloqueo que hace siempre su presidente en público y que el PP sigue "en
su sitio", con la puerta abierta para facilitar la estabilidad de un
Gobierno de Sánchez pero sin llegar nunca a ser "cómplices" de la
investidura. Por eso, en este sentido, consideran que Casado "no está en el no es
no", sino que aporta una solución para un facilitar la gobernabilidad y
que la legislatura puede seguir adelante.
La propuesta de Casado pasa porque Sánchez intente efectivizar "el
pacto abrazo de 2016", el que firmó con el entonces líder de Ciudadanos,
Albert Rivera, y sumar al secretario general del Unidas Podemos, Pablo
Iglesias.
Y cuando se apunta la dificultad que tendría Sánchez para poner a
estos dos partidos de acuerdo, los populares esgrimen su experiencia con
los pactos a nivel autonómico con Vox e instan a los socialistas a
"negociarlo" al igual que ellos hicieron para conjugar sus propuestas
con las del partido de Abascal.
Además, ni la previsible próxima líder de Ciudadanos, Inés
Arrimadas, ni Iglesias han "cerrado" la puerta a esta posibilidad, según
el PP.
En todo caso, la dirección del PP ve posible la investidura porque
ERC, con quien negocia el PSOE estos días, puede "estar por la labor" de
apoyar a Sánchez y ser "pragmáticos" para ocupar un espacio diferencial
entre JxCAT y la CUP, que acaba de entrar en el Congreso.
ERC no se va a ver en "una igual a esta", añaden, sobre la
oportunidad que se le presenta a los republicanos catalanes de influir
en el Gobierno.
Por su parte, Sánchez "cada día que pasa tiene más difícil volver
sobre sus pasos" y virar hacia el PP para reclamarle su apoyo, ya que, a
diferencia de lo que ocurría en abril, conforme avanzan las semanas se
"encasquilla" más en la opción que ha elegido de pactar con Unidas
Podemos y los nacionalistas.
Desde el PP descartan la abstención para hacer presidente a Sánchez
porque consideran que "no hay ninguna salvaguarda" de que vaya a cumplir
un acuerdo de investidura que, además, solo supondría "alargar un año
más la agonía" para acabar finalmente en unas terceras elecciones.
Por lo que respecta a las relaciones con Vox, en las que se ha
abierto una brecha tras el desencuentro en la sesión constitutiva del
Congreso, la dirección popular ha considerado que lo de la configuración
de la Mesa de la Cámara baja "les ha salido muy mal" a los de Abascal.
También han lamentado que en cuestiones como la inmigración, los de Vox está pasando de ser "trumpistas a lepenistas".
Aún así, aseguran que la relación entre Casado y Abascal es "muy
buena" y reconocen que "no tan buena" entre sus entornos más cercanos.
En el acto de esta mañana en el Congreso, Casado ha tenido la
oportunidad de saludar a Sánchez, al que ha deseado un feliz día de la
Constitución, al igual que a todos los ministros y presidentes
autonómicos.
Pero el contacto con el presidente en funciones no ha ido más allá
pese a que ambos han estado durante un rato a apenas un metro, en el
Salón de Pasos Perdidos, haciendo corrillo con los periodistas.
Casado sí ha compartido más tiempo con Arrimadas, con quien se le ha
visto hablando cordialmente, e incluso con el jefe de Gabinete de
Sánchez, Iván Redondo, quien trabajo hace unos años como asesor de
varios dirigentes del PP.
Al terminar su conversación, tanto Casado como Redondo han bromeado
con que han estado hablando sobre fútbol y no han comentado más sobre el
contenido de su charla.