EFE | La
portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, la única persona
que se ha postulado para liderar el partido aunque aún no ha
formalizado su candidatura, quiere demostrar que la formación naranja es
un partido totalmente de centro y útil para España.
Por eso, dio el paso de enviar este lunes una carta a Pedro Sánchez para
pedirle una reunión a tres, también con el líder popular Pablo Casado, y
ayer volvió a solicitársela vía gabinete, una cita que se concretará
después de que termine la ronda de contactos con el rey, que concluye el
próximo miércoles. Será una reunión solo de los dos porque Casado no quiere participar,
ha comentado la portavoz en una conversación informal con periodistas
durante la recepción en el Congreso con motivo del aniversario de la
Constitución.
Con Sánchez, aunque no ha hablado mucho tiene una relación normal, ha
dicho Arrimadas, lo que ya es un cambio con respecto a la falta de
sintonía que tenían Albert Rivera y el presidente en funciones.
Diferente es con Casado, con quien Arrimadas asegura tener una buena
relación y lo más importante, se fía de él, ha subrayado después de
hablar un rato con el líder popular aunque no ha revelado el contenido
de la conversación.
Y se fía hasta el punto de no temer que le lance una OPA hostil como
algunos dirigentes del PP han apuntado, asegurando que hay un espacio
de centro para Ciudadanos.
Precisamente, es lo que quiere demostrar Arrimadas, que cerrará
definitivamente la etapa de Rivera en el congreso del 15 de marzo, ya
que no se prevén otras candidaturas que le puedan hacer sombra, y lo
hará con su propia estrategia y su propio equipo, sin tocar el ideario
de centro, liberal y progresista, que ve perfectamente válido.
Arrimadas tiene en su cabeza un partido con más voz de la militancia y
una mayor sensibilidad hacia los territorios , pero no quiere
"diecisiete PSC" y por eso va a garantizar la coherencia del discurso. Para configurar su equipo, Arrimadas tiene pensado hablar con todos y
aunque no ha dado ningún nombre de su futura ejecutiva sí ha dicho que
Fran Hervías, que dimitió como secretario de Organización, aunque se
dejó la puerta abierta a poder continuar, no dirigirá esa secretaría.
ahora bien, no ha descartado es que pueda seguir en la dirección del
partido con otra responsabilidad.
Se declara ilusionada ante el reto que tiene por delante para
reflotar el partido naranja y reconoce errores de bulto en la estrategia
de Cs en los últimos meses, entre ellos el giro del último minuto para
salvar la legislatura cuando Rivera ofreció a Sánchez un desbloqueo a
cambio de tres condiciones días antes de la disolución de las Cortes.
No fueron útiles y daban una imagen de estar siempre enfadados,
admite la dirigente, que, no obstante, cree que hubo otros factores que
influyeron en el descalabro electoral de Cs, como la inercia de unas
encuestas demoledoras o que ya daba igual lo que hicieran, las
propuestas que plantearan o la campaña que habían diseñado, porque todo
era criticado.
Y entre esos factores no cuenta, ni mucho menos, según Arrimadas, que
se hayan derechizado, como le acusan desde varios frentes por el hecho
de haber priorizado los pactos autonómicos y municipales con el PP,
apoyados en muchos casos por Vox. Lo que sucede, ha explicado, es que los acuerdos han sido más fáciles por la banda de la derecha.